MITOS Y ESTEREOTIPOS SOBRE LA HEGEMONIA CULTURAL ESTADOUNIDENSE
Última modificación el Domingo, 12 julio 2009 03:21 Autor: ernesto Domingo, 12 julio 2009 01:06
“¿EXISTE UNA BARRERA FRONTERA ENTRE AMERICANS Y AMERICANOS?: REFLEXIONES EN TORNO A MITOS Y ESTEREOTIPOS SOBRE LA HEGEMONIA CULTURAL ESTADOUNIDENSE”
A MODO DE INTRODUCCION
No existe una sencilla y rápida explicación para las relaciones que sostienen Estados Unidos y América Latina del Sur desde la pasada centuria, pero si desearíamos poner énfasis en ciertos aspectos, podríamos definir esta relación como:

MITOS Y ESTEREOTIPOS SOBRE LA HEGEMONIA CULTURAL ESTADOUNIDENSE
- El intervencionismo político – militar,
- El dominio a través de la economía,
- La influencia en el aspecto cultural.
En cuanto a la injerencia estadounidense en el aspecto político y militar hacia América Latina ha sido evidente en el sistema internacional del siglo XX. Primero a través de la aplicación de una política del garrote con Teodoro Roosevelt para pasar luego a una política de la buena vecindad con Franklin D. Roosevelt, sin dejar de mencionar las etapas por las que atravesó la política norteamericana en la guerra fría, como la política de contención, la de disuasión y finalmente la de distensión. En todos estos casos podemos bosquejar puntos álgidos en los cuales la tensión hacia América Latina se ha dejado sentir; sin embargo en esta ocasión nos centraremos en el tercer aspecto que hemos mencionado anteriormente.
En el plano económico, el gobierno de Estados Unidos se convirtió en una especie de promotor de lazos económicos en Latinoamérica y en un guardián activo de las inversiones norteamericanas. En tanto, América Latina pasó a una posición de desventaja debido a su economía inmadura.v
Esta relación de dependencia ha continuado hasta nuestros días, con excepción de Cuba, a la cual los demás países latinoamericanos han visto como “el futuro incierto y arriesgado” , y es esta relación la que ha dado al gobierno estadounidense y a sus inversionistas privados diversas oportunidades de enriquecimiento. ¿Pero que ha venido ocurriendo en el campo cultural?.
Es obvio que las imágenes que tiene Estados Unidos sobre América Latina y viceversa, han sido manipuladas de una generación a otra. Podríamos remontarnos a los tempranos contactos establecidos entre ambas “civilizaciones”, muchos de los cuales fueron formalizados hacia 1830 y acentuados a partir de 1860.
Se desarrolló así, una especie de “leyenda negra”, la cual tendió a mostrar todos los aspectos negativos de nuestro pasado ibérico, como lógica reacción de los pueblos que se independizan de sus antiguas metrópolis y además sirvió de fundamento ideológico para incentivar las actitudes revolucionarias, son los casos de Vizcardo y Riva Agüero por ejemplo. Esta especie de “leyenda negra” va a ser plasmada, aunque tardíamente, en caricaturas por parte de aquellos a quienes hemos convenido en llamar “Americans”.
En el desarrollo del presente trabajo, nos interesa reflexionar en torno al término “civilización”, los cambios que ha tenido según diversos autores y cuál es el significado hoy en un mundo globalizado. Sin embargo, no dejamos de lado la significación del término “frontera” y su relación con determinados esquemas mentales.
En el aspecto metodológico, hemos realizado entrevistas a economistas, diplomáticos y ciudadanos comunes, con la finalidad de proveer de mayor sustento a nuestras afirmaciones. La temática de las entrevistas han girado en torno a la influencia que Estados Unidos tiene sobre América Latina, cuáles son las diferencias que nos separan y principalmente cuáles son las percepciones que tienen unos de otros.
2. APROXIMÁNDONOS AL PROBLEMA: “AMERICANS” Y “AMERICANOS” ¿CIVILIZACIONES O CULTURAS?
Creemos necesario comenzar por definir términos como “Americans” y “Americanos”, hemos convenido en llamar “Americans” a los norteamericanos de ascendencia anglo – sajona y “Americanos” a los latinoamericanos incluyendo no sólo a los de ascendencia ibérica sino también a aquellos de ascendencia lusitana, francesa e italiana que en América Latina se mezclaron con la raza nativa.
La historiografía de los noventa hace uso del término “Americans” para denominar a los ciudadanos estadounidenses que viven en Norteamérica, estableciendo la diferencia con los latinoamericanos quienes insisten, y con derecho, en ser llamados americanos, que sería la traducción de “Americans”. Sin embargo, merece traer a colación lo que un eminente historiador de la diplomacia norteamericana afirmaba: “Los latinoamericanos usualmente cuando se refieren a ellos mismos lo hacen con el nombre de sus países de origen: son argentinos, bolivianos, peruanos, haitianos, brasileños, mejicanos. Muy rara vez se hacen llamar americanos”.v
Los latinoamericanos, según vemos tienen formas alternativas de denominarse a ellos mismos, sin hacer uso del término americanos; pero estas formas alternativas si bien existen en Estados Unidos, pues al nativo del país se le puede llamar estadounidense o yanqui, no son predominantes, ¿por qué?. Podemos tener en cuenta que:
- Al hablar de Estados Unidos nos estamos refiriendo a un solo país, y
- En América Latina los nacionalismos son muy fuertes, para los casos peruano y mexicano tienen una profunda raigambre histórica, más no así para los casos de Argentina y Chile, cuyo nacionalismo es sólo de mediados del siglo XIX y por ello han tenido que entrar a un proceso de mentalización para que tenga éxito.
Habiendo definido los términos que usaremos en adelante, creemos necesario la explicación del por qué cuando nos referimos a Estados Unidos en el campo cultural, estamos hablando de una “civilización”, y el por qué cuando nos referimos a América Latina, estamos asimismo hablando de otra “civilización”. Debemos de tener en cuenta que la cultura y las identidades culturales que en su nivel más amplio son identidades civilizacionales, están configurando las pautas de cohesión, desintegración y conflicto en el mundo de la postguerra fría.v
Nos enfrentamos a un nuevo orden mundial basado en la “globalización”, de este modo, las sociedades que comparten afinidades culturales deberían cooperar entre sí, aunque no necesariamente lo hacen, si bien existen intentos, bastaría ver las dificultades para sacar adelante lo que ahora es la Comunidad Andina de Naciones.
En el caso de Estados Unidos y de América del Sur qué tanto podríamos decir sobre la relación de “cooperación” si generalmente se ha dado una relación de dependencia como lo anunciábamos al inicio, y además no existen esas afinidades culturales necesarias como si existen en las relaciones que se dan en el Asia – Pacífico.
Los investigadores de las relaciones Estados Unidos y América Latina, las han analizado generalmente partiendo del binomio centro y periferia o países ricos (modernos, desarrollados) y países pobres (tradicionales, subdesarrollados o en vías de desarrollo).v
Tanto “civilización” como “cultura” hacen referencia a la forma global de vida de un pueblo, y podríamos decir que una civilización es una cultura con mayúsculas. Ambas contienen “valores, normas, instituciones y formas de pensamiento a las que sucesivas generaciones dentro de una sociedad dada han atribuido una importancia capital. Para Braudel, un historiador de la escuela de los Annales, una civilización es “un espacio, un ámbito cultural, un conjunto de características y fenómenos culturales”.v
Por otro lado, Wallerstein definía civilización como “una particular concatenación de cosmovisión, costumbres, estructura y cultura (tanto cultura material como cultura superior) que forma una especie de todo histórico y que coexiste (aun cuando no siempre simultáneamente) con otras variedades de este fenómeno”.v
Tenemos, asimismo que, Dawson definía civilización como “un proceso particular y original de creatividad cultural que es la obra de un pueblo concreto”. Mientras que para Durkheim y Mauss era “una especie de medio ambiente moral que abarca un determinado número de naciones, siendo cada cultura nacional sólo una forma particular del todo”. v
Spengler, en cambio, la definía como “el destino inevitable de la cultura…los estados más externos y artificiales de los que una especie de humanidad desarrollada es capaz…una conclusión, la cosa resultante del proceso de cosificación”. Podemos notar, que pese a que no todos toman en el mismo sentido “civilización”, es el caso de Spengler que claramente está señalando la “civilización” como la decadencia de la cultura; en tanto otros consideran la cultura sólo como un aspecto de la civilización. Sin embargo, la cultura es el tema común de prácticamente todas las definiciones de civilización.v
Entre los elementos claves que definen una civilización se encuentran principalmente la etnicidad y la lengua, debido a que para el mundo postmoderno, el elemento religioso ya casi no cuenta. Existe una importante correspondencia entre la división de los seres humanos en civilizaciones merced a características culturales y su división por características físicas en razas; sin embargo, civilización y raza no son lo mismo. Personas de una misma raza pueden estar profundamente divididas por la civilización; personas de diferentes razas pueden estar unidas por la civilización. Las distinciones cruciales entre grupos humanos atañen a sus valores, creencias, instituciones y estructuras sociales, no a su talla física, la forma de su cabeza ni el color de su piel.v
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Mitos y estereotipos sobre la hegemonia cultural Estadounidense…
Articulo en 4 páginas que desmonta e mito de la hegemonia cultural de EEUU en el continente Americano…
Excelente articulo. Gracias
muy bueno
gracias por la info