METRÓPOLIS, la pelicula

Última modificación el Sábado, 18 diciembre 2010 01:50 Autor: Jaume Miércoles, 18 febrero 2009 01:48

METRÓPOLIS, la pélicula

METRÓPOLIS

Metropolis

1927
ALEMANIA

(Universum / UFA)

120 min MUDA B/N

IDIOMA

Alemán
DIRECCION Fritz Lang
PRODUCCION Erich Pommer
GUION Fritz Lang, Thea von Harbou
FOTOGRAFIA Karl Freund, Günter Rittau
INTERPRETES Alfred Abel, Gustav Fröhlich, Briggitte Helm, Rudolf Klein-Rogge, Fritz Rasp, Theodor Loos, Heinrich George
Al principio con una duración superior a las dos horas, Metrópolis, de Fritz Lang, es la primera película épica de ciencia ficción, con inmensos decorados, miles de extras, efectos especiales de alta tecnología, grandes dosis de sexo y violen­cia, una moraleja descarada, espléndidas interpretaciones, unas gotas de góti­co alemán y varias secuencias de fantasías revolucionarias. Financiada por el gi­gantesco estudio alemán UFA, fue muy controvertida en su día y resultó en un fracaso comercial que estuvo a punto de arruinar al estUdio.

El argumento es casi tan simple como un cuento de hadas. Freder Fredersen (Gustav Frohlich), hijo mimado del Amo de Metrópolis (Alfred Abel), descubre la miserable vida de la multitud de trabajadores que mantienen en movimien­to la superciudad resplandeciente. Freder llega a comprender el estado de las cosas gracias a la bondadosa María (Brigitte Helm), una pacifista que no cesa de predicar la mediación en las disputas industriales, mientras trabaja en se­creto en tUrnos infernales de diez horas en una de las máquinas. El Amo con­sulta con el ingeniero loco Rotwang (Rudolf Klein-Rogge), creador de un robot de formas femeninas que modifica para conseguir un doble malvado de María y lo suelta por la ciudad. La robot pasa de bailar desnuda en un tugurio deca­dente a incitar a las masas a una rebelión destructora, lo cual permite a Lang aprovechar al máximo los inmensos decorados de la fábrica, haciéndolos saltar por los aires e inundándolos. Pero Freder y la auténtica María salvan la situa­ción rescatando a los niños de la ciudad, víctimas de la inundación. La socie­dad se reconcilia cuando María decreta que el corazón (Freder) ha de mediar en­tre el cerebro (el Amo) y las manos (los trabajadores).

Poco después de su estreno, la carísima cinta fue apartada de la distribu­ción y remontada en contra de los deseos de Lang. La versión cortada y simpli­ficada fue la más conocida, incluso en la mezcla coloreada de Giorgio Moroder de los años ochenta, hasta el siglo XXI, cuando una restauración parcial (con cuidados rótulos explicativos de las escenas perdidas) acercó mucho más la pe­lícula al espíritu de Lang. Esta versión no solo añade escenas que no se habían visto durante años, sino que también recupera el orden de la versión original e intercala los rótulos correctos. Considerada hasta ese momento una película de ciencia ficción espectacular pero simplista, esta nueva pero vieja versión reve­la que la ambientación futUrista no pretende ser profética sino mítica, y mezcla elementos arquitectónicos, industriales, de diseño y políticos propios de la dé­cada de 1920 con otros medievales y bíblicos con el fin de producir imágenes de una extrañeza impresionante: un robot futurista quemado en la pira, un cientí­fico loco con una mano de acero que es a la vez un alquimista del siglo xv, los obreros de una gigantesca fábrica introduciéndose en las fauces de una máqui­na parecida al antiguo dios Moloch. La interpretación que hace Frolich del héroe que representa el corazón es muy exagerada, pero el ingeniero Rotwang de Klein-Rogge, el Amo de Metrópolis de Abel, y sobre todo Helm en el doble papel de abnegada salvadora y mujer fatal metálica, son sorprendentes. Debido a la restauración de una buena parte de la historia que explora las motivaciones contradictorias de los personajes, el argumento cobra más sentido, y podemos entenderlo como un retorcido drama familiar tanto como una historia épica de represión, revolución y reconciliación.




Si te ha parecido interesante únete a nuestra comunidad de FACEBOOK y compartelo con tus amigos.





Articulos relacionados:


No olvides compartir METRÓPOLIS, la pelicula en tus redes sociales :-)
     

Enviar comentario