Crítica cinematografica de COLD MOUNTAIN
Última modificación el Martes, 22 mayo 2007 08:57 Autor: Jaume Lunes, 21 mayo 2007 08:53
Crítica cinematografica de COLD MOUNTAIN
A veces uno sale del cine con la sensación de que se han hecho bien las cosas, con esa impronta que te queda al terminar un buen libro, ese suspiro que se escapa acariciando la contraportada mientras piensas “si señor, buena historia”. Esa es la sensación que a mi me dejó Cold Mountain.
Se podría decir que Cold Mountain es una historia de amor en tiempos de guerra, de fidelidad a la tierra en la que has nacido por un lado y de amor a la que te acoge por otro, pero más que eso es una historia de lucha por la supervivencia.
Ambientada en la Guerra de Secesión, Cold Mountain nos cuenta la historia de tres supervivientes natos, Inman (Jude Law), un soldado que la única guerra que quiere ganar es la que se libra en su interior, y que demostrando un valor heróico recorrerá un camino en el que encontrará numerosos amigos y aún más numerosos enemigos en su regreso al hogar y el amor que dejó por culpa de la guerra de secesión. Ada (Nicole Kidman) sobrevive a un dulce pasado y a un futuro nada halagueño, acostumbrada a la vida facil de la gente adinerada aprende a esperar a su amor mientras se esfuerza por hacer las cosas por ella misma con la inestimable ayuda de Ruby (Renee Zelwegger), el contrapunto de Ada, una mujer fuerte y valiente, de esas que tienen callos en las manos y en el corazón por como les ha tratado la vida. Juntas, aprenderán a cuidar la una de la otra y a cuidar la granja en la que viven en unos tiempos nada fáciles.
Los tres actores principales cumplen con creces su cometido de hacernos creer que los personajes sufren, aman, se divierten y lloran cuando ellos lo hacen, y en opinión particular, la bella Renee, quizá por lo inhabitual de su papel, es la que más brilla, aunque reconozco mi parcialidad, me encanta como transmite esa mujer. Jude Law y Nicole Kidman no le andan a la zaga, especialmente la guapa australiana, a la que el papel se le ajusta como un guante, en sus dos versiones, la de bella señorita que lo tiene todo hecho y más adelante la de mujer hecha a si misma.
Cold Mountain es de aquella películas épicas con sabor añejo, cosa que es de agradecer, una estuenda y cuidada fotografía y una ambientación musical más que correcta ayudan a que las dos horas largas de película no sean un impedimento para poder disfrutarla agusto. Es el estreno de la semana, y si me apuras, junto con Lost in translation, la mejor película del mes.
Recomendada.
Si te ha parecido interesante únete a nuestra comunidad de FACEBOOK y compartelo con tus amigos.
