Fotografía con Flash

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Fotografía con Flash

En la fotografía de interiores o de escenas nocturnas la luz es generalmente insuficiente. La solución es aparentemente sencilla: utilizar un flash. Sin embargo, un conocimiento demasiado somero de su uso puede ocasionar que, aunque consigamos luz suficiente, lo hagamos sin reparar en los múltiples detalles que este aparato requiere conocer, detalles que influirán sin duda en otros aspectos de la calidad de la foto.

Fotografía con Flash

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El flash integrado
Todas las cámaras digitales compactas llevan integrado un práctico flash, que es suficiente para iluminar el campo visual de la posición más angular del zoom y además puede contar con diferentes funciones para facilitar su uso. Se trata por lo general de un flash con ciertas limitaciones: su alcance no suele sobrepasar los 10 metros y la calidad de la luz que aporta no es la misma que la de aparatos profesionales en los que, por ejemplo, aquélla puede ser dirigida hacia un punto diferente al que se halla el motivo principal, a fin de lograr que no reciba de lleno el impacto.

Flash incorporado en la Canon PowerShot G1
Cuando tenemos nuestra cámara en funcionamiento automático, el flash integrado se acciona por sí solo en cuanto el sistema de medición de la exposición comprueba que no hay luz suficiente. Éste es otro aspecto a estudiar, ya que no siempre nos convendrá que el flash "salte" sorpresivamente, bien porque deseamos dar a la foto un determinado efecto, bien porque estamos fotografiando discretamente…

El flash externo

Las limitaciones del flash integrado antes descritas originan en muchas ocasiones la necesidad del uso de una unidad de flash adicional. Por lo general, nuestra cámara contará con una guía de paso universal (a modo de zapata) en la que podremos deslizar la unidad externa de flash. Dicha guía está provista de la conexión correspondiente para activar el flash en coordinación con los automatismos de nuestra cámara, si bien deberemos asegurarnos de ello, y de que hemos adquirido un flash compatible y sincronizable con nuestra máquina.
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Existe también la posibilidad de conectar el flash externo a la cámara a base de un cable, lo cual nos puede facilitar la iluminación desde puntos de vista diferentes al frontal, así como desde distintas distancias.
Por último, el flash externo puede funcionar incluso separado totalmente de la cámara, activándose automáticamente "por simpatía", al detectar el destello del flash incorporado. En tal caso, será importante tener en cuenta que muchos flashes incorporados tienen funciones de pre-flash (para permitir a la cámara hacer un balance previo de blancos) o de reducción de ojos rojos (fenómeno que explicaremos en otro capítulo), las cuales pueden despistar al otro flash hasta el punto de hacerle funcionar de forma asíncrona. Habrá que ajustar por tanto el flash separado a fin de que se active coincidiendo perfectamente con el destello definitivo del flash incorporado.

Uso del flash en retratos
El flash puede resultarnos muy útil en la fotografía de retratos. El motivo es que, al ser el destello muy rápido, llega a "congelar" la imagen hasta el punto de que elimina la preocupación que supone el hecho de que la foto nos salga movida. Esto es particularmente importante cuando fotografiamos a niños (¡qué difícil es conseguir que estén quietos!).
La fotografía de retratos con flash requiere prestar atención a determinados detalles especiales que quizás nos pasen desapercibidos cuando fotografiamos con luz natural.

Las sombras: si fotografiamos con una cámara compacta, su flash ilumina de una forma absolutamente frontal, de manera que, si el sujeto se encuentra cerca de una pared, proyectará sobre ella una sombra no deseada que sin duda estropeará nuestra fotografía. Convendrá utilizar un flash externo que envíe la sombra fuera del encuadre, o bien que ilumine al sujeto de forma difusa (tras hacer rebotar la luz en otra superficie).

Los reflejos: deberemos evitar que el motivo se encuentre delante de espejos, ventanas, objetos de vidrio, y en general de cualquier superficie que pueda reflejar el haz de luz hacia la propia cámara.

La presencia de más de un protagonista: si estamos fotografiando a más de una persona, habrá que considerar que el destello del flash provocará una iluminación distinta dependiendo de la distancia a la que se encuentre cada sujeto. Ello nos permitirá (si es eso lo que deseamos) dar preponderancia a un sujeto con respecto a los demás, o bien nos estropeará la foto si alguno de los sujetos aparece excesivamente sobreexpuesto o subexpuesto.

El efecto de los ojos rojos: los retratos con flash hacen aparecer a menudo este desagradable efecto, producto del disparo con una luz intensa, muy directa, y que proviene de una fuente cercana al objetivo de la cámara. Ese haz de luz penetra a través de la pupila, reflejándose en la sangre de los capilares del ojo y volviendo al objetivo. Por ello, este fenómeno se da con más frecuencia en las cámaras compactas, ya que el flash se encuentra muy cercano al objetivo.

En la actualidad, la mayoría de las cámaras compactas poseen una opción de reducción de ojos rojos que funciona originando uno o varios destellos previos al definitivo, con el fin de hacer contraer las pupilas antes de que se produzca el disparo. Sin embargo, es posible que esto no sea suficiente en alguna ocasión: los niños tienen por lo general unas pupilas enormes (de ahí que sea más frecuente que salgan con los ojos rojos en las fotos); y por otro lado, hay factores como por ejemplo el cansancio y el alcohol, que dificultan la contracción de las pupilas. Existen entonces algunos trucos que pueden funcionar:

Hacer que el sujeto mire hacia otro lado, y no directamente a la cámara.

Encender alguna luz potente y obligar al sujeto a mirarla directamente en los instantes previos a la toma de la fotografía.

Cubrir el reflector del flash con algo que provoque la difusión de la luz (por ej., un trozo de papel ligeramente translúcido). En este caso, deberemos tener en cuenta que el alcance del flash se reducirá notablemente.

Hacerle ponerse unas gafas de sol tipo Stevie Wonder.

Fotografiarle obligándole a ponerse de espaldas (no olvidemos que prácticamente nadie tiene los ojos en el cogote).

Darle la botella de güisqui (si es que ha dejado algo). Con un poco de suerte, en vez de rojos los ojos nos saldrán cerrados.

Pedirle al sujeto que sea él quien nos saque la foto a nosotros: así es seguro que sus ojos no saldrán rojos (los nuestros, puede).

Ponerle a la cámara un filtro de un color que disimule el rojo (fucsia, por ejemplo).

Elegir un protagonista tuerto: como mucho se nos producirá el fenómeno del "ojo rojo".



Fotografía con flash


Flash de relleno

Normalmente, y sobre todo cuando no se tiene todavía una gran experiencia, se tiende a asociar el uso del flash con condiciones de poca luz. Sin embargo, el flash puede resultar también muy interesante en situaciones de gran luminosidad (como los días soleados), en las cuales pueden aparecer contraluces y sombras que perjudiquen la claridad con la que pretendemos reflejar el motivo principal. ¿A quién no le ha ocurrido alguna vez, utilizando una cámara con película, sacar una foto de una persona en la playa con el mar de fondo, y comprobar tras revelarla que ha salido con el rostro oscuro?. Obviamente, las cámaras digitales pueden permitirnos pre-visualizar la foto en la pantalla, y con ello comprobar si todo va bien o hay problemas con la luz. Si el que se nos presenta es la subexposición del motivo principal provocada por un exceso de luz de fondo, deberemos tener recursos para saber paliarlo: habremos de compensar las zonas sombreadas y las brillantemente iluminadas mediante el uso del flash de relleno, que con su iluminación poco intensa mostrará los detalles del motivo pero sin destruir por ello la labor de la luz natural (más bien, se "mezclará" con ella).
Son casos en los que puede resultar aconsejable el uso del flash de relleno:

Cuando deseamos resaltar detalles: por ejemplo, una escultura de piedra puede resultar excesivamente gris y monótona, máxime si el día está nublado. El flash permitirá que los detalles se observen con más claridad.

Cuando queremos hacer retratos en el exterior, pero hay algo (un sombrero, por ejemplo) que no queremos eliminar pero nos provoca zonas de sombra.

En los ya mencionados contraluces, en los que reduciremos el contraste con el flash.

Por lo general, nuestra cámara compacta tendrá una función de autoflash, que hará que el flash salte automáticamente incluso cuando sólo se le necesite como relleno. Para decidir la activación del flash, la cámara compara la intensidad de luz presente en el centro de la foto con la que aparece en los bordes del encuadre. Si el centro queda poco iluminado respecto al resto, hará que salte un destello de flash de relleno. Lógicamente, nuestra cámara puede tener más o menos desarrollado este sistema de "decisión". Si se trata de una cámara sencilla, no contemplará situaciones que se salgan de la anteriormente descrita (por ejemplo, cuando el motivo se encuentra fuera del centro del encuadre, o bien cuando aún estando en el centro, es muy pequeño). En cambio, cámaras más complejas (y, por supuesto, más caras) tienen sistemas que llegan incluso a estudiar la luz del encuadre punto por punto.

Uso del flash de relleno de sincronización lenta

El autoflash de relleno es útil en las situaciones antes descritas, pero puede no serlo en condiciones de luz más débil (por ejemplo, en los retratos hechos con una puesta de sol de fondo), en las cuales el uso de una velocidad de obturación rápida -necesaria para el flash automático- impediría la captación del resto de la foto provocándose en este caso la subexposición del fondo. En estos casos ha de utilizarse la modalidad de flash de relleno de sincronización lenta, que ilumina el motivo pero permite el uso de una velocidad de obturación más lenta a fin de permitir a la débil luz natural exponer correctamente el fondo.
Otro uso del flash de relleno de sincronización lenta es el de añadir sensación de dinamismo a las fotos tomadas a motivos en movimiento: el flash "congelará" al motivo con nitidez, pero la baja velocidad de obturación permitirá además exponerlo durante algo más de tiempo, quedando borroso todo lo captado tras el disparo del flash.

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1 comentario
  1. Me gustan las indicaciónes de fotografia con flash , pero considero que le quita la real naturalidad a las mismas, si bien en retratos con poca luz o nocturnos es necesario el mismo y a veces hasta un flash de relleno o externo.Hugo

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