Cómo memorizar

Cómo memorizar

La memoria también se trabaja. Con un buen método y un entrenamiento apropiado, usted puede desarrollarla considerablemente.

Cómo memorizar

Cómo memorizar

EN POCAS PALABRAS…

1. Póngase en unas condiciones favorables

  • Conozca su motivación.
  • Salga como ganador.
  • Imagine la pregunta.
  • Favorezca la concentración: tenga una buena forma física, active todos sus sentidos, cronométrese.
  • Implíquese, viva lo que está aprendiendo.

2. Utilice sus aptitudes naturales

  • Memoria visual: esté atento a lo que se escribe en el tablero y al marco que le rodea: pase a limpio sus lecciones, apuntes, tenga las fichas bien claras.
  • Memoria auditiva: pronuncie, explique.
  • Memoria del movimiento: escriba.

3. Clasifique para retener

  • Comprenda y póngase un título a lo que aprenda.
  • Extraiga las ideas principales.
  • Establezca relaciones y comparaciones con los conceptos y nociones anteriores.
  • Ordene lo que aprende.
  • Construya esquemas y cuadros de síntesis.
  • Memorice por bloques de cinco elementos, de siete como máximo.

4. Utilice eventualmente procedimientos mnemotécnicos

  • Encuentre imágenes, fuentes, asócielas entre sí.

5. Repita para registrar

  • Construya fichas de revisión. Repita varias veces para aprender, y deje unos intervalos de tiempo cada vez mayores entre las repeticiones. Utilice, en cuanto le sea posible, sus conocimientos.

6. Sepa recordar lo aprendido

  • Implíquese
  • Reviva mentalmente las condiciones del aprendizaje

¿Por qué todos tenemos problemas con nuestra memoria? Sencillamente, porque el olvido es natural, indispensable; no podríamos vivir conservando constantemente en nuestra cabeza todas las informaciones o sensaciones vividas. Para encontrar algunas de ellas, hemos de efectuar un acto voluntario. Cuanto más útiles sean esos elementos, mejor los recordamos, más, en principio, los memorizamos; los que no nos afectan particularmente, o que no tienen ninguna utilidad, son rápidamente olvidados. La cuestión está en saber cómo proceder para introducir los datos en memoria y encontrar después la información, el comportamiento o la experiencia que necesitamos, sin gastar por ello demasiada energía. Desarrollemos todos los elementos relativos a la memorización a largo plazo (que es la que a usted le interesa).

1.1    Póngase en unas condiciones favorables

He aquí las disposiciones iniciales que usted debe tomar para memorizar mejor.

1.1.1    Comience por crear unas buenas disposiciones físicas y mentales

Conozca su motivación. Gracias a que usted debe salvar los obstáculos naturales que se oponen a la atención; el cerebro primitivo *, nuestro cerebro afectivo, es quien debe levantar esas barreras. Éste, en efecto, desea sentir una implicación frente a cualquier nueva información. Sentirse concernido, esa es la primera clave para aligerar el trabajo de memorización.

Usted debe ser optimista en cuanto a los resultados esperados. Evite toda idea negativa. Son las ideas positivas, fuentes de placer inmediato o futuro, las que abren las puertas de la atención.

Cree un ambiente estimulante. Los visuales deberán tener a la vista una imagen que les incite al trabajo (por ejemplo, una foto de alguien que admiren) y que permitirá, por asociación, recordar lo registrado (ver más adelante, en este mismo capítulo, la memoria visual). Los auditivos pueden proceder de la misma manera con una música que les guste; al menos, justo antes y justo después de la lección que hay que aprender (no se deje, por supuesto, distraer por esa música o por la imagen…).

Busque una situación física agradable. Para aprender, siéntese cómodamente en un lugar que le agrade: en su casa o en la biblioteca, por ejemplo. Evite, sin embargo, un exceso de comodidad, para no adormecerse, o un exceso de distracción, para no dejarse perturbar.

1.1.2    Anticípese

Al sentarse para estudiar, piense en lo que tiene que realizar; adopte siempre esa costumbre. Antes de memorizar, dígase por ejemplo: “Mi cerebro debe retener hoy tal lección.”

Manténgase alerta. Sea consciente del espacio y del tiempo en el que está, pero también del porvenir.

Todo lo que aprende deberá reproducirlo después usted solo. Pregúntese cuándo le servirá; primero, a corto plazo (¿cuándo va a verificar por usted mismo lo que ha aprendido?), pero también a largo plazo (¿cuándo puede “caerle” esto en un ejercicio o en un examen? ¿Cuándo le servirán estos conocimientos en la vida activa?).

Imagine las condiciones de la pregunta.  Imagínese el lugar, el tema planteado, el examinador. Usted es un actor en esa obra. ¿Conoce perfectamente su papel? Piense en las preguntas concretas que le pueden plantear sobre la lección, recurriendo a los elementos ¿quién, qué, dónde, por qué, cuándo, cómo? Evoque su respuesta: ¿qué diría usted, cómo se expresaría, por escrito, en examen oral? Adquiera el reflejo, antes de aprender cada lección, de ponerse en esa situación mental. Proyéctese hacia el futuro. Así, usted se sentirá personalmente implicado: el cerebro primitivo levantará la barrera que se opone a la atención.

1.1.3    Favorezca la concentración

El acto mental de memorización es uno de los más fatigosos. Sólo si está usted en posesión de todos sus medios físicos, si está en plena forma, es cuando conseguirá movilizar su atención. Ponga, pues, la máxima atención en evitar comidas pesadas o indigestas, en particular, cuando deba estudiar una lección seguidamente. Si su organismo trabaja demasiado o está fatigado, la memorización se torna penosa, si no imposible; es entonces cuando aparece el desánimo.

Evite también todo lo que pueda desconcentrarle: visitas, teléfono, ruido, familia, televisión, radio, etc. Aprenda a decir no a las diversas tentaciones. Esté disponible sólo para su trabajo. Es muy difícil interesarse seriamente por dos cosas a la vez.

Lea en voz baja y escriba en su ficha de revisión *; esto le obligará a tener su mente concentrada.

Calcule también el tiempo necesario para el estudio de cada parte, y contrólese. Tenga permanentemente conciencia del tiempo transcurrido. Acostúmbrese a aprender limitando su tiempo.

Elija preferentemente los períodos de estudio favorables, en el día, en la semana (ver capítulo 12: “Saber organizarse”).

Estudie la misma materia durante una hora u hora y media, y pase después a otra; elija entonces un tipo de trabajo diferente (evite memorizar una segunda vez); deje decantar lo que acaba de asimilar.

Si no consigue concentrarse, deténgase. No está rindiendo y se está agotando inútilmente. Salga, recargue sus pilas (coma un palote de cereales o una fruta, beba agua). Aprenda a trabajar con su organismo. Respételo (sin machacarlo), no lo fatigue inútilmente.

Láncese a un desafío cuando la lección sea difícil. Otórguese una recompensa al final si consigue aprenderla. Tenga un espíritu competitivo consigo mismo.

1.1.4    Implíquese

Viva las situaciones del texto que lee. Póngase en el lugar del autor. ¿Qué ha querido decir, cuáles son las etapas de su pensamiento, las características de su estilo? ¿Cómo habría procedido usted? Viaje mentalmente en el espacio y en el tiempo. Como en los juegos de representación de papeles, póngase en el lugar de los personajes evocados, métase en su pellejo. Reaccione ante lo que aprenda para apropiárselo realmente.

Participe tanto como pueda en las clases; esto le permite a su cerebro primitivo sentirse implicado, y la atención será máxima; así, una gran parte de la memorización se produce ya en ese momento. Este punto es muy importante, muchos de los que tienen éxito en sus estudios actúan de este modo.

Cualquiera que sea la disciplina, experimente, aplique usted solo los procedimientos, por ejemplo, mediante la realización de ejercicios.

1.2    ¿Cómo utilizar sus aptitudes naturales?

Comencemos la primera fase de la memorización, el registro de la información, por la selección de los datos. De entrada, usted debe saber con exactitud lo que hay que memorizar. Trabaje en función de lo que sea útil, sin más, ahorre su energía; una vez más, reflexione antes de actuar: a menudo, por ejemplo, no es necesario recordar los pormenores de una demostración matemática, basta con recordar el procedimiento. No vacile en preguntar a su profesor, al principio, para saber lo que hay que retener; rápidamente, usted deberá discernirlo después por sí solo.

Veamos ahora cuáles son los mejores canales y cómo servirse de ellos para retener la información útil. Cada uno tiene sus vías preferidas de circulación de la información. Usted ya sabe ahora (capítulo 2: “Cómo funciona nuestro cerebro”) si es usted una persona auditiva o visual.

Nada le impide, sin embargo, utilizar varios canales paralelamente, pues ello facilita mucho la tarea; privilegie sus aptitudes naturales, pero no deseche las otras. Aunque menos desarrolladas, también pueden servirle de ayuda: utilice todas, combínelas.

1.2.1    La memoria visual

La vista es el sentido generalmente más utilizado para el aprendizaje; la mayoría de las informaciones pasan por esta vía. Para la entrada y la restitución de los datos, la memorización prefiere a menudo este canal. Téngalo en cuenta en los puntos siguientes.

1.2.1.1    La clase

Esté atento a lo que figura en el tablero: plan, palabras clave, fórmulas, esquemas, correcciones… Entrénese para observar al máximo lo que ocurre ante usted. Localice bien los indicios * (el profesor insiste generalmente sobre esos puntos determinantes), pues son éstos los que desencadenan en usted el recuerdo de varias ideas.

1.2.1.2    El entorno del aprendizaje

Sea consciente del marco en el que aprende la lección: la habitación, la mesa de trabajo. Los que poseen una gran memoria visual pueden tener a la vista una foto, un cartel, una postal. Registre la imagen y la lección. La restitución será más fácil cuando usted comience por recordar el entorno y esa imagen (eventualmente, cambie esa foto cada mes, para diferenciar mejor los capítulos, para relacionarlos entre sí en el tiempo).

1.2.1.3    Los soportes de la información

Además de sus libros, anales y manuales, los soportes de la información serán, esencialmente, sus apuntes de clase y sus fichas de revisión. Usted debe, imperativamente, distinguirlo todo a la primera ojeada, visualizarlo todo y, consiguientemente, memorizar rápidamente lo esencial.

La presentación de todos sus documentos debe efectuarla con arreglo a esta visualización. Usted debe poder, situándolos uno al lado del otro (escritos únicamente por una cara), descubrir toda la arquitectura de un capítulo: partes, subpartes, palabras-clave.

Cada capítulo comienza en una nueva hoja. Espacie bien las diferentes partes y subpartes. Subraye los títulos, los subtítulos. Para las palabras-clave utilice el subrayador (sin abusar, de lo contrario, acabaría anegando lo esencial). También debe localizar visualmente, fotografiar, los esquemas, las figuras, las fórmulas, los cuadros, el vocabulario nuevo, las dificultades ortográficas.

Como ya hemos indicado anteriormente, imagínese usted también lo que está aprendiendo. Reviva, a través de imágenes mentales, la literatura, la historia, la geografía, etcétera.

Cuanto más visualice, mejor será su estructuración mental y menos esfuerzo le costará retener.

1.2.2    La memoria auditiva

En este caso, la entrada de la información se ve facilitada, en primer lugar, por la escucha de la voz del profesor y, después, por la lectura que usted hace de la lección. Lea, en voz alta o en voz baja, primeramente lo esencial, las palabras-clave, agrupadas en bloques, con un máximo de siete elementos (ver más adelante en este capítulo) para memorizar mejor. Evite una lectura neutra: varíe su entonación, intente acompasarla. Grabe, eventualmente, su lectura en un casete para escuchar varias veces la lección.

No dude: exponga, explique lo que aprende, coméntelo. Utilizando frecuentemente su propio lenguaje usted retendrá mejor.

Hable. Explíquese, en voz alta o en voz baja, los conceptos complejos. Recítese. Este método resulta particularmente apto para el estudio de los idiomas, pero también puede, evidentemente, utilizarse para cualquier otra disciplina.

1.2.3    La memoria del movimiento

La memoria del movimiento, o memoria kinestésica, concierne a las sensaciones que nos proporcionan los movimientos de nuestro cuerpo. El hecho de escribir, de esquematizar, de elaborar cuadros…, aumenta la entrada y la conservación de la información en el cerebro. Utilizará particularmente este tipo de memorización recopiando planos, palabras clave, fórmulas, nombres propios, curvas, términos de ortografía complicada. Cuando haya que reproducir estas informaciones, usted encontrará más fácilmente el gesto de origen.

Aproveche al máximo su memoria predominante, tanto para la entrada como para la restitución de los datos. Los visuales transformarán las ideas y los objetos en imágenes mentales, los auditivos en palabras, en sonoridades; todos utilizamos también la memoria de nuestros gestos y de lo vivido por todo nuestro cuerpo. Cultive todas las vías de acceso; los canales fortalecen entre sí las estructuras y, consiguientemente, la memorización. Aumente el número de sensaciones asociando varias acciones, por ejemplo, escribir y pronunciar, o, también, explicarle algo a un compañero mediante la palabra, mediante un esquema, etcétera.

1.3    ¿Cómo clasificar para retener?

Sigamos todavía en la primera fase, el registro de la información. Después de la selección de los datos, abordemos ahora la codificación. Se trata de dirigir la información, gracias a un código, al lugar apropiado dentro de su memoria. En primer lugar, hay que saber que no son las palabras lo que hay que retener, sino su significado, las ideas; éstas son las que hay que clasificar. Deben integrarse en las precedentes, en las que pertenecen al mismo campo; para esto hay que relacionarlas.

1.3.1    Comprender y nombrar

Aprender es guardar para sí. Antes de dirigir los datos hacia las casillas apropiadas de su memoria, usted debe, como en una consigna automática, etiquetarlos. Luego de entender los conceptos o los procedimientos que usted debe memorizar, deles un nombre (¿cómo se llaman, cuáles son sus características), empleando su propio vocabulario? Descríbalos, explíquelos, de hecho, a su manera. Puede efectuar este trabajo, bien, verbalmente, con un compañero, bien usted solo, en un borrador.

1.3.2    Extraiga las ideas principales

¡No recargue su memoria! Almacene sólo las ideas principales, las ideas clave, prescindiendo de las ideas secundarias; éstas vendrán, eventualmente, después, en una segunda etapa. He aquí como proceder:

  • En una primera lectura, extraiga el hilo conductor de lo que tiene que almacenar, si es posible la misma tarde de la lección. Ponga de relieve el sentido global, la coherencia: tenga una visión de conjunto. Descifre, con la ayuda del diccionario o del manual, los pasajes más difíciles de la lección. Plantéese preguntas. En resumen, comprenda lo que está aprendiendo, si no, a largo plazo, nunca conseguirá recordarlo.
  • Encuentre, a continuación, en una segunda lectura, las ideas clave, las que hacen surgir otras ideas a partir de ellas. Estas ideas clave tienen por soporte unas palabras clave *, subráyelas. Se trata de efectuar, gracias a este análisis, un resumen del conjunto, de encontrar la arquitectura, el plano. Simplifique sus informaciones, prescinda de los detalles.

1.3.3    Relacione los nuevos conceptos con los anteriores

Para clasificar los nuevos conocimientos, para almacenarlos, hay que pasar a través del cerebro primitivo. Éste, cumpliendo su función, rechaza todo lo nuevo, para proteger el equilibrio del organismo; es, pues, necesario indicarle el modo en que estos conocimientos le conciernen, qué elementos de esta información él posee ya. Indique en qué ramificaciones se sitúan estos conocimientos, en qué se relacionan con lo que su cerebro primitivo ha memorizado precedentemente. Sitúe, por ejemplo, la nueva lección con respecto al conjunto del programa y, sobre todo, con respecto a la lección precedente; ¿de qué modo estas nuevas informaciones la prolongan, qué vínculos existen entre ellas? (Visualice lo precedente, lo que usted ya conoce, reviva la imagen del profesor dando la lección anterior en el tablero, así como la de las páginas correspondientes del libro). Tenga una visión sintética, clasifique lo nuevo dentro de alguna de las grandes categorías. Si se trata de una nueva clasificación, relaciónela con las precedentes. Pregúntese asimismo qué relaciones existen con lo aprendido en años anteriores, con las otras asignaturas, con lo que usted conoce de la actualidad, con lo que ha visto u oído en la televisión o en la radio.

Cuantas más preguntas se plantee, más rápidamente se establecerán las relaciones y las conexiones neuronales. Así, la información nueva se engarza mejor a la memoria precedente, a los circuitos que ya funcionan. Pregúntese en qué casillas situar el nuevo tema (desconfíe, no obstante, de las falsas semejanzas, de las falsas analogías; cuidado con la mezcla de conceptos en las clases, con las interferencias inoportunas, comprueba la exactitud de sus comparaciones).

Observación: Utilice particularmente metáforas (por ejemplo, compare la memoria con una consigna); éstas le permitirán establecer relaciones simples, encontrar numerosas asociaciones de ideas, conectar con lo que ya existe en memoria. Intente también, si es posible, asociar los nuevos datos con recuerdos agradables; así, su cerebro primitivo no se opondrá a la información, sino que, por el contrario, la buscará.

1.3.4    Clasifique lo que aprenda

Disponga después los elementos en un orden lógico. Clasifique lo que aprende según sus propios criterios. Jerarquice bien, establezca regularmente puentes para poder pasar fácilmente de una idea a otra. Que los eslabonamientos sean naturales, que haya relación entre las partes y las subpartes. Las palabras clave, si están en un orden coherente, son índices de recuperación fáciles de utilizar (ver capítulo 14: “Elaborar fichas de revisión”): Utilice también lo más posible los cuadros de síntesis o los esquemas para clasificar la información; gracias a nuestra memoria visual, los retenemos bastante mejor que un texto.

1.3.5    Agrupe siete elementos como máximo

Numerosas experiencias indican, sin que conozcamos todavía la explicación, que no retenemos generalmente más que siete elementos a la vez, por ejemplo, siete palabras clave. Este parece ser un fundamento esencial del funcionamiento de nuestra memoria y tal vez de nuestro cerebro.

Organice, en consecuencia, todas las informaciones con cinco elementos para retener, siete como máximo. Si son más elementos, forme con ellos varios bloques yuxtapuestos y equilibrados.

Los bloques se eslabonan fácilmente los unos en los otros si el último elemento de un bloque pasa a ser también el primero del bloque siguiente (esto es fácil para memorizar palabras clave, pero es menos evidente con las cifras, por los riesgos de una doble utilización de la séptima cifra).

Ejemplo: Para retener la siguiente lista de nombres: Alfredo Rueda, Javier Santibáñez, Félix Roca, Fernando Huidobro, Ignacio Polo, Luis Bilbao, Jorge Núñez, Roberto Durán, Mario Zúñiga, memorice primero: Alfredo Rueda, Javier Santibáñez, Félix Roca, Fernando Huidobro, Ignacio Polo; después, en una segunda fase, Ignacio Polo, Luis Bilbao, Jorge Núñez, Roberto Durán, Mario Zúñiga.

1.3.6    Para memorizar un capítulo

Proceda de este modo (tras haber elaborado un plan en su ficha de revisión o en un borrador):

1.er tiempo: Memorice las palabras clave de los diferentes títulos.

2.º tiempo: Memorice la palabra clave de un título más los elementos importantes vinculados con él (o sea, los subtítulos), para formar un bloque A (de siete elementos como máximo).

3.er tiempo: Si quedan otros subtítulos en esta misma parte, memorícelos en un bloque B, unido al bloque A como en el ejemplo anterior.

Continúe así, primero, correlativamente para todas las subpartes, y después, a continuación, profundizando en ellas, detallando dentro de cada subparte…

Ejemplo: Los elementos importantes que hay que memorizar en este capítulo:

1.er tiempo: Las palabras o expresiones clave de los títulos son condiciones, aptitudes, clasificar, procedimientos mnemotécnicos, repetir, recordar.

2.º tiempo: Para el primer título habría que retener: condiciones, disposiciones mentales, físicas, anticiparse, favorecer la concentración, implicarse.

Visualice siempre las clasificaciones: relaciónelas bien entre sí. Aprenda en sus fichas las palabras clave exactamente en su orden lógico. Así, en el momento de la restitución, las recordará precisamente en ese mismo orden. Cada palabra clave le dará seguidamente una serie de ideas; de hecho, gracias a ellas usted recordará toda la lección.

1.4    Utilice los procedimientos mnemotécnicos

Sigamos en la fase de codificación y utilicemos un método particular para los casos difíciles. Usted ya conoce esas asociaciones ingeniosas efectuadas con la intención de retener varios elementos. Este procedimiento, si tiene que inventárselo usted mismo, requiere tiempo y energía; en ese caso, prefiera el método tradicional, y utilice esos procedimientos sólo para las memorizaciones realmente complicadas.

1.4.1    La construcción de un procedimiento mnemotécnico

Este procedimiento debe obedecer a los principios de funcionamiento del cerebro:

  • Utilice los sentidos, es decir, transforme lo abstracto en imágenes concretas y precisas, en consonancia o cadencias.
  • Haga funcionar su cerebro afectivo: Para ser bien retenidas, las imágenes deben ser, si es posible, fuertes (grotescas, exageradas, humorísticas, triviales eventualmente), las consonancias o cadencias deben ser agradables.
  • Componga u organice por asociaciones.
  • Encadene los elementos dentro de un límite de siete como máximo; si es necesario, construya varios bloques.

1.4.2    Ejemplos de construcción

He aquí, a título de ejemplo, algunos procedimientos mnemotécnicos:

  • Por aproximación según las letras del alfabeto. Ejemplo: “estalactita, cae; estalagmita, monta (sube)”.
  • Por agrupamiento de los elementos en una frase. Ejemplo “Dalí Miró a Picasso Gris”.
  • Por construcción de una frase con la primera letra o sílaba de cada elemento que hay que retener. Ejemplo: en publicidad hay que acordarse siempre de AIDA, es decir: suscitar la atención, después el interés, provocar el deseo, después la acción. Otro ejemplo: para retener el código bancario 2913, memorice, por ejemplo, la frase siguiente: la dosis (2) mueve (9) un (1) tren (3).
  • Por visualización de lugares, procedimiento descrito por el poeta griego Simónides de Ceos. Este método es fácil de utilizar y muy eficaz. Ejemplo: imagine el trayecto familiar de su habitación a su clase: 1.ª etapa, la puerta de su habitación; 2.ª etapa, la puerta de la casa; 3.ª etapa, el primer semáforo, etc. Instale mentalmente un elemento de los que deba recordar (objetos, personajes, cifras) en cada etapa. Para recordar, repita el trayecto, recorra mentalmente esas etapas familiares y vaya recogiendo los objetos colocados en cada una de ellas.
  • Por asociación de imágenes fuertes con cifras. Ejemplo: 0, puchero; 1, timo; 2, tos; tres, tren; 4, parto; 5, hinco; 6, veis; 7, tete; 8, pocho; 9, llueve. Retenga, en lugar de las cifras, las imágenes evocadas por estas palabras, o construya una frase con ellas. No tema construir frases incoherentes o, incluso, de mal gusto. Su cerebro primitivo se sentirá implicado, y no olvidará ya esa imagen y lo que usted pretendía recordar al construirla.

1.5    Repita para registrar

Abordemos ahora la segunda fase de la memorización, el almacenamiento de la información. La memoria es exigente: si no se ocupa usted de los datos registrados, los deja desaparecer. Sólo el uso estabiliza lo memorizado. El camino neuronal se consolida mediante sucesivas pasadas. La repetición, las revisiones, son así una forma de uso acelerado. Efectuadas en buenas condiciones, consolidan eficazmente la estructura mental. Entre estas modalidades, el tiempo es un factor esencial: es preciso dejar unos determinados intervalos entre estas repeticiones, para que durante esos tiempos muertos, el subconsciente trabaje sin tener que aportar ningún esfuerzo.

Así pues, para memorizar, elabore un plan de repeticiones, de aprendizaje. He aquí, por ejemplo, cómo se puede memorizar una lección, un capítulo:

1.er tiempo (el más importante): Si le es posible, justo al finalizar la clase, resuma, reviva brevemente (por espacio de 5 ó 10 minutos) los puntos esenciales explicados por el profesor.

2.º tiempo: Repase la lección esa misma noche, cuando todavía está fresca en la memoria, preferentemente antes de acostarse (su cerebro trabaja para usted durante el sueño). Tiempo: alrededor de 15 minutos.

Se trata de ordenar, de esclarecer la lección, de plantearse preguntas para estar seguro de haberla comprendido. Ponga de relieve lo esencial, subraye el plan y las palabras clave. Efectúe una lectura en voz alta o en voz baja; después, una segunda mentalmente. Resuelva las dificultades de vocabulario, de ortografía, o las dificultades técnicas, con el uso de diccionarios, manuales, lecciones precedentes, etc. Repase los razonamientos, repita rápidamente los ejercicios.

3.er tiempo: Tiene lugar entre dos y cuatro días después de la lección. Así, las clases del viernes, sábado y lunes se retoman el miércoles siguiente; y las del martes, miércoles y jueves se retoman el sábado. Intente restituir o reproducir lo que se ha comprendido, y contrólese después con los apuntes. Elabore, a continuación, la ficha de revisión efectuando una síntesis entre los apuntes y el manual (ver Capítulo 14). Duración: 20 minutos.

4.º tiempo: Una semana después, intente restituir o reproducir otra vez lo que sabe, compare, releyendo su ficha y sus apuntes, una vez oralmente y otra mentalmente. Duración: 10 minutos. Así habrá un eslabonamiento con el capítulo siguiente que deberá pasar a las fichas ese mismo día.

5.er tiempo: Revisiones. Aprovechando los deberes, las preguntas, los ejercicios, póngase a prueba, intente restituir o reproducir lo esencial. Entrénese de entrada partiendo de la ficha de revisión, 5 a 10 minutos por lección.

Es decir, un total de alrededor de una hora por capítulo a lo largo del año. Es claramente preferible proceder de acuerdo con esta división que dedicarle, por ejemplo, dos veces 30 minutos la víspera de los ejercicios:

  • Los esfuerzos en pequeñas dosis son mucho menos penosos y, sobre todo, la rentabilidad es bastante mayor. El subconsciente los digiere, clasifica, fortalece cada vez que los elementos le son recordados, particularmente, durante el sueño, período de puesta en orden de la información.
  • En los dos primeros tiempos usted prepara también la clase siguiente, lo que le permitirá una menor aportación de atención; la comprensión y la memorización de ese nuevo capítulo se verán así facilitadas.
  • Evitará, sobre todo, la principal fuente de olvidos: el tiempo transcurrido entre la adquisición y el uso de la información.

Las cuatro primeras repeticiones son las más importantes. Son las que exigen un mayor esfuerzo, una mayor concentración. Deben efectuarse con gran aplicación.

Observemos el progresivo espaciamiento entre los recuerdos: poco tiempo entre ellos al principio, mucho al final. Al principio, la memoria es frágil, de ahí la necesidad de una consolidación cercana en el tiempo; después, a medida que la impronta se hace más profunda, más difícil es que se borre, y menos necesidad hay de seguir recordando. Así, usted llegará a las revisiones finales sin necesidad de grandes “empolladas”; unas breves revisiones bastarán para unas lecciones ya aprendidas.

Finalmente, no se olvide, entre cada repetición, aplicar, utilizar, en cuanto le sea posible, sus conocimientos. Nada hay comparable a asumirlos a través de la propia experiencia para memorizarlos; los conocimientos enraízan a través de la práctica.

1.6    ¿Cómo recordar lo aprendido?

Abordemos ahora la tercera y última fase de la memorización: el recuerdo de la información. En el tercero y cuarto tiempo del registro (memorización) precedente, comienza a intervenir la restitución o reproducción. Es una prueba que le sirve para saber donde está, pero también para hacer trabajar a sus neuronas. Comprueba la diferencia entre la ficha y lo que usted ha intentado recordar y que ha anotado en un borrador (planes, esquemas, palabras clave, únicamente). Complete por escrito lo que falta o corrija lo que esté equivocado. Recomience, eventualmente, la prueba al final de cada sesión.

Para restituir o reproducir la información, sea en la revisión o en los exámenes, sigua exactamente el mismo camino que para su entrada. Usted se ajustará a su comportamiento mental, basado en la asociación de ideas.

1.6.1    Nivel afectivo

Póngase de nuevo en las mismas condiciones. Usted está hiperalerta, concentrado, sin estar angustiado. Usted se implica totalmente, le gusta esta clase de desafío, quiere triunfar. En caso de ansiedad, utilice la respiración profunda *.

1.6.2    Nivel sensitivo

Reviva mentalmente, en primer lugar, la clase (el tablero, la voz del profesor) y, después, su aprendizaje. Eventualmente, visualice la foto de su cuarto de estudio. Imagine los soportes que utiliza (hojas, manuales, libros, fichas). Evoque la redacción de su ficha de revisión. Acuérdese de todo lo concerniente al tema: deberes, correcciones, anales, esquemas, ejercicios, etc. Para los que tienen un predominio auditivo, que recuerden las frases pronunciadas por ellos mismos o por un compañero, que recuerden, eventualmente, su música preferida.

Los indicios (planes, títulos, bloques, subbloques, palabras clave) deben aparecer en forma de imágenes, de sonidos, de gestos automáticos, cuando usted los escriba de nuevo.

Restituya en el orden en que ha aprendido, sobre todo no cambie ese orden, para no mezclarlo todo. Vaya de lo general a lo particular, del conjunto al detalle.

1.6.3    En caso de bloqueo

Respire profundamente, piense en otra cosa y vuelva después sobre su problema planteando la cuestión de otro modo, por ejemplo, utilizando los términos que usted emplea normalmente.

Finalmente, si usted ha olvidado realmente, intente determinar la causa: falta de motivación, que ha producido una atención insuficiente; mala selección de la información (interferencia de los elementos entre sí); dificultad de codificación (apuntes embrollados, por ejemplo); almacenamiento incompleto por causa de unas recordaciones insuficientes, de ahí la desaparición de algunos elementos; mal procedimiento de recuerdo (carece usted de buenos indicios para recuperar las informaciones).

Observación: Para terminar, indiquemos simplemente que no existe ningún medicamento milagroso para resolver los problemas de memorización. Algunos recomiendan, no obstante, especialmente durante los períodos de las revisiones finales, el uso de compuestos a base de fósforo o de corticosuprarrenales, o de ácido glutamínico; o también de vitamina B6. Otros prefieren los preparados homeopáticos a base de ácido fosfórico compuesto. Pregunte a su médico de cabecera lo que piensa de toda esta panoplia; él sabrá eventualmente determinar la posología que más le convenga. De todas formas, haga una prueba antes de la preparación de los exámenes finales; no espere al último momento para constatar eventualmente unos efectos negativos en su organismo. De hecho, cuente más bien con un entrenamiento metódico y regular. La memoria es compleja, y hace uso de un gran número de partes y de funciones del cerebro; sólo una práctica larga y consciente permite acceder realmente a todas su capacidades.

RECUERDE:

  1. 1. Su cerebro primitivo gobierna la memorización, implíquele al máximo. Es esencial el siguiente ciclo:
  • en el momento del aprendizaje, piense y viva el futuro examen;
  • en el momento del examen, piense y reviva el aprendizaje pasado.
  1. 2. Memorice en primer lugar los planes, las grandes clasificaciones; divídalas a continuación en otras clasificaciones, éstas son las que usted retendrá primeramente.
  2. 3. Visualice siempre lo que aprende.
  3. 4. La memorización es el meollo del aprendizaje; para que sea realmente eficaz, primero, debe prepararse, verificarse luego regularmente y prolongarse mediante una utilización variada (repasar el Capítulo 6: “El proceso de aprendizaje”.).
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5 comentarios
  1. Memorizar facilmente parece una de las cosas mas complicadas que hay , pero cuando lo comprendes no lo estanto.
    Muchas gracias

  2. Simplemente Genial,

  3. Muy buenas tecnicas…!!

  4. como memorizar un problema siel problema se adueña de ti.!!!!!

  5. NO me parece que ese sea el tono para dirigirse a las 3 personas que leyeron esto.
    Ya somo como 5 los lectores de esto, así que a respetar esto nene !!!
    Saludos

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