Insultos



Insultos
Un insulto es la acción de ofender a alguien provocándolo con palabras o acciones y además también es el efecto de esa acción, es decir, las palabras o acciones o las palabras ofensivas. Aquí nos dedicaremos a analizar las "palabras ofensivas" … todo sobre los insultos.

Insultos

Insultos


Para insultar a alguien presente existen estas posibilidades:

El insulto directo.

¡Burro!
¡Cerda!
¡Imbécil!
Usar el verbo ser en presente de indicativo.

¡Eres un gilipollas! (vul.)
¡Eres un mala puta! (vul.)
¡Sois estúpidos! (tea.)

En algunos casos también se usa estar, pero son minoría.

¿Estás tonto o qué?
¡No eres tonta ni na(da)! (pop.)

So + adjetivo.
So puta.
So imbécil.

Para insultar a alguien ausente existen diversas posibilidades:

El uso de los artículos determinados el y la, también de las formas plurales.

El cerdo me dijo que no entrara.
La imbécil no sabía qué contestar.

 

También para insultar a alguien que no está presente se usa el verbo ser en futuro simple. La entonación de estas expresiones es enfática.

¡Serán tontos!
¡Será burro!

O con el verbo ser en esta estructura: no es … ni na(da).

¡No es tonto ni na(da)!

Insultos  Insultos de mayor intensidad 

Algunas de las estructuras anteriores pueden hacerse más intensas con estos adjetivos: perdi(d)o (pop.), remata(d)o, redoma(d)o o acaba(d)o. Algunas combinaciones son más habituales que otras: tonto perdi(d)o, loco perdi(d)o, imbécil perdi(d)o, gilipollas perdi(d)o (vul.); tonto remata(d)o; vago redoma(d)o; tonto acaba(d)o…

¡Tonto remata(d)o!
¡Eres burro perdido!

También puede conseguirse mayor intensidad con estas formas vulgares: adjetivo + de mierda, adjetivo + de los cojones y adjetivo + del culo. También se utiliza el eufemismo adjetivo + del copón, sobre todo con el adjetivo tonto.

El imbécil de mierda no me avisó.
¡Cabrón de los cojones!

Otras formas de intensificación son sólo posibles para referirse a personas ausentes, usando el/la + adjetivo:

El / la + adjetivo + ese / esa o este / esta.

El plasta ese no me deja tranquilo.
La tonta esta me tiene harta.

El / la + muy + adjetivo.

La muy cerda no me dejará usar su ordenador.
El muy tonto pensó que no me daría cuenta.

Insultos Contestar a un insulto

Existen diversas maneras de reaccionar a un insulto:

1 Devolver la pelota. En este caso se puede responder con el mismo insulto:

–Eres tonto.
–Pues anda que tú.

–Eres tonto.
–Y tú más.

2 O recurrir a un insulto de mayor intensidad.

–Eres tonto.
–Y tú un hijo de puta.

3 Una maldición también da mayor intensidad [Ver Maldiciones].

–Eres tonto.
–Vete a la mierda.

4 Mostrar indiferencia. El mayor triunfo de quien nos insulta es comprobar que nos ha ofendido y a veces la indiferencia es una buena arma.

5 Demostrar que se controla la situación tocando el punto débil del adversario, a veces anulando el crédito del otro o ridiculizándolo. En este caso es necesario ser agudo y tener malas pulgas.

–Hijo de puta.
–En mi caso es un accidente.

 

Maldiciones Introducción

Las maldiciones suelen correr peor suerte que los insultos; ni siquiera suelen tener entidad para ser tratadas separadamente.
¿Qué es una maldición?
Una maldición es la expresión del deseo de que alguien sufra un daño, a veces el mal deseo es real, otras es sólo una forma de demostrar enfado. La mayoría de las maldiciones son fórmulas fijas, vulgares y contundentes:

¡Vete a la mierda!
¡Que te den (por el culo)!
¡Jódete!

Otras son eufemismos, también fijados en algunas expresiones:

¡Que te den morcilla!
¡Ajo y agua!

El deseo negativo también puede personalizarse:

¡Así te rompas una pierna!
¡Ojalá se te atragante!

Más adelante estudiaremos cada grupo por separado, pero antes es necesario aclarar para qué se utilizan las maldiciones:

1 Para responder a ofensas graves, por ejemplo, para responder a un insulto. La reacción de muchos a un insulto es superar éste con otro más enérgico a o con una maldición b.

– ¡Qué tonto eres!
–Y tú eres imbécil. a

– ¡Qué tonto eres!
–Vete a la mierda. b

2 Para conseguir que alguien deje de molestarnos.

–Coge esto, ponlo allí…. Ahora trae esto aquí…
–Vete a la mierda.

En este caso, se puede recurrir a fórmulas más suaves:

– ¿Cuándo vas a venir?
–No sé.
–Es que necesito saberlo porque tengo que hablar con…
–Déjame en paz.

– ¿Te vas a poner esta chaqueta o la otra?
–La otra.
–Pues esta te quedaría mucho mejor…
–Déjame vivir.

–¿Has cogido tú mis llaves?
–No, yo no las he cogido.
–Pues alguien tiene que haberlas cogido porque las llaves no tienen patitas y si no has sido tú ya me dirás quién ha sido.
–Déjame tranquilo / tranquila.

3 Para desahogarse, cuando se demuestra que una persona no tenía razón y nosotros sí a o cuando alguien a quien queremos mal (por rencor, por envidia…) resulta perjudicado b.

–Sí tú tenías razón y Enrique no.
— ¡Que se joda! a

Hace años que no me hablo con mi hermano, si ahora las cosas le van mal que se fastidie. B

Maldiciones Repertorio: maldecir 

El verbo maldecir suele sonar teatral y artificial si se usa directamente para expresar deseos negativos. Es, por tanto, propio de cuentos, leyendas, fábulas, obras teatrales…

Yo te maldigo a ti y a tu hijos, y tus descendientes nacerán con cola de lagartija. (tea.)
¡Maldita sea tu estampa!a

a Es una maldición entre gitanos.

También es teatral cuando se usa para expresar aversión hacia algo o hacia alguien:

¡Maldigo el día en que te conocí! (=Es decir, ese día fue desafortunado porque te conocí y tú has causado dolor, sufrimiento…)
¡Maldito niño!

Con ¡maldita sea!, se expresa contrariedad, también en un tono teatral.

Ya no quedan más galletas de coco, ¡maldita sea!

La teatralidad es un recurso más al servicio de quienes nos comunicamos.
Maldiciones Repertorio: fórmulas fijas

Una forma extendida, muy vulgar y muy utilizada es joderse en imperativo; este verbo se refiere a realizar un coito:

¡Jódete! (=Tú)
¡Jodeos! (=Vosotros)

Esta maldición puede acompañarse de gestos característico o ser sustituidos por éstos (figs.).

Fig. Jódete
Descripción del gesto: se forma un cilindro con la mano; el brazo flexionado y se extiende ligeramente dos veces con sacudidas rápidas.
Significado y uso: suele ser un desahogo para quien lo hace y expresa un mal deseo para quien va dirigido. Puede usarse en distintos contextos: cuando alguien sale perjudicado por su estupidez a, cuando alguien recibe cualquier tipo de perjuicio b o cuando se demuestra que nosotros tenemos razón sobre algún tema controvertido c.
Expresiones que acompañan el gesto: puede decirse jódete o que se joda, en el registro vulgar (a y b), aunque también chúpate esa o toma ya en el registro popular c. Puede utilizarse solo.

 

Fig. Hacer un corte de mangas
Descripción del gesto: la mano derecha se lleva al antebrazo izquierdo flexionado (forma un ángulo de 90o), cerca de la juntura del codo. Cuando la mano derecha toca el brazo izquierdo, éste se flexiona más (forma un ángulo de 45o) y a continuación ambos brazos recuperan la posición de descanso.
Significado y uso: es una ofensa grave. Puede usarse cuando alguien sale perjudicado por su estupidez a o cuando alguien, a quien no apreciamos, recibe cualquier tipo de perjuicio b.Expresiones que acompañan el gesto: a veces, se dice ¡jódete! (vul.), ¡que te jodan! (vul.) o ¡a tomar po(r) (e)l culo! (vul.) a o ¡toma! b. Puede utilizarse el gesto solo.

Por cierto, que anuncian por televisión una colonia de nombre francés, Eau d’Été (agua de verano), que a oídos españoles resulta chocante por la similitud con la maldición anterior. Cuando la voz en off susurra Eau d’Éte (léase ódete), la respuesta de muchos es: Eau d’Éte tú (léase ódete tu).
Ajo y agua es un eufemismo de a joderse y a aguantarse, que se acompañan de gestos característicos (figs.). Otra expresión eufemística que puede utilizarse con este gesto es dos piedras, también con el mismo significado de la maldición anterior.

Fig. Ajo y agua
Descripción del gesto: la mano izquierda se extiende frente al pecho y la derecha forma un cilindro ahuecando los dedos. La mano derecha da dos golpes suaves a la izquierda, poniendo en contacto el círculo formado por el pulgar y el índice con la palma de la otra mano.
Significado y uso: es una expresión ofensiva, y muchas veces se hace a espaldas de otro como burla o desahogo.
Expresiones que acompañan el gesto: existen dos fórmulas fijas dos piedras y ajo y agua, que es un eufemismo de a joderse y a aguantarse (vul.). Puede utilizarse el gesto solo.

Fig. Hacer pedorreta
Descripción del gesto: con los dedos índice y pulgar se forma una circunferencia, que se acerca a la boca. Al mismo tiempo, la punta de la lengua se sitúa entre los labios y se sopla haciéndola vibrar. Se simula así un pedo expelido por el ano.
Significado y uso: tiene el mismo significado que los gestos que acompañan a ¡jódete! o a ¡ajo y agua!
Expresiones que acompañan el gesto: el soplido impide pronunciar palabra. Esta acción se denomina hacer pedorreta.



Fig. Mal deseo
Descripción del gesto: se extiende el dedo corazón con la punta mirando hacia arriba (mientras los demás permanecen flexionados) y se muestra al interlocutor el revés de la mano.
Significado y uso: expresa un mal deseo.
Expresiones que acompañan el gesto: se acompaña de ¡jódete!, ¡que te den! y de otras expresiones equivalentes, aunque puede utilizarse solo.

 

El verbo ir suele utilizarse en imperativo para expresar malos deseos, se ordena a alguien que vaya a algún sitio o que vaya a hacer algo. Existen algunas formas fijas, en distintos niveles lingüísticos. Éstas son vulgares:

¡Vete a la mierda! (vul.)
¡Vete a tomar po(r) (e)l culo! (vul.)
¡Vete al pedo! (vul.)

En el registro popular se utilizan las siguientes formas fijas, algunas de carácter eufemístico:

¡Vete a la porra! (pop.)
¡Vete a paseo! (pop.)
¡Vete a barrer el desierto! (pop.)
¡Vete a hacer puñetas! (pop.)
¡Vete a hacer gárgaras! (pop.)
¡Vete a freír espárragos! (pop.)
¡Vete a paseo! (pop.)
¡Vete a tomar viento! (pop)
¡Vete por ahí!a (pop.)

a Ahí se suele pronunciar ahi.

Algunas de estas expresiones pueden prescindirse del verbo ir, aunque no todas:

¡A la mierda! (vul.)
¡A tomar po(r) (e)l culo! (vul.)
¡A la porra! (pop.)
¡A hacer puñetas! (pop.)
¡A paseo! (pop.)
¡A tomar viento! (pop)

Cuando referimos la acción de maldecir utilizamos los verbos enviar o mandar, con los mismos complementos (mandar / enviar a la mierda, mandar / enviar a la porra…)

Gabriel me estuvo molestando toda la tarde, hasta que me cansé y lo mandé a hacer puñetas.

Que + presente de subjuntivo se utiliza para expresar deseos buenos o malos. Además, existen algunas formas fijas de maldiciones que se sirven de esta estructura:

¡Que te folle un pez! (vul.)
¡Que te jodan! (vul.)
¡Que te follen! (vul.)
¡Que te la pique un pollo! (vul.)
¡Que te den po(r) (e)l culo! (vul.)
¡Que te den por (el) saco! (euf.)
¡Que te den morcilla! (euf.)

Que te la pique un pollo es la menos ofensiva de las tres, aunque vulgar, y suele decirla alguien que quiere hacerse el gracioso. Que te den por el culo tiene dos formas paralelas eufemísticas:

¡Que te den!
¡Que te den por ahí!

 

Existen también otras fórmulas fijas que utilizan el subjuntivo, sin que, como:

Mal rayo te parta.
Ahí te pudras.

Y también "recomendaciones" en presente de indicativo:

Te lo puedes meter por el culo. (vul.)
Te lo puedes meter por donde te quepa. (euf.)

O formas que equivalen a imperativos:

¡A chuparla! (vul.)

Maldiciones Repertorio: fórmulas imaginativas

Así se utiliza para expresar deseos negativos, sin embargo no existen fórmulas fijas como con ir o que. Así depende de la creatividad de cada uno.

Así + presente de subjuntivo expresa deseo negativo para el presente o el futuro.

Situación. El jefe nos dice que tenemos que quedarnos a acabar un informe urgente, en cambio él tiene planes: ir a cenar fuera, y no piensa cambiarlos.
"¡Así se le indigeste la cena!" piensa o murmulla el subordinado.

Así + pretérito pluscuamperfecto de subjuntivo expresa deseos negativos imposibles, es decir, se refieren a una situación pasada y no modificable.

Situación. Un amigo nos explica que Salvador, un conocido nuestro, se ha roto una pierna esquiando. Es un tipo esnob e insoportable que siempre fanfarronea.

–Salvador se ha roto una pierna.
— ¡Así se hubiera roto las dos!

Ojalá + presente de subjuntivo puede expresar deseo negativo para el presente o el futuro, aunque son más habituales los deseos positivos.

¡Ojalá la echen!

Las estructuras básicas anteriores se repiten, aunque cada uno utiliza su ingenio para formar expresiones vivas, imaginativas… Hay muchos artistas.

Vete a + lugar
Vete a + infinitivo
Que + subjuntivo
Ojalá + subjuntivo

VotosCagar

Con el verbo cagarse en algo o en alguien (vul.) se expresa enfado de una forma sonora y rotunda. A veces sin la intención de ofender a otras personas:

¡(Me) cago en to(do)!
¡(Me) cago en la puta!
¡(Me) cago en la leche!
¡(Me) cago en la hostia!
¡(Me) cago en la hostia puta!

Otras veces, existe la intención de ofender a otro; en este sentido recuerdan a las maldiciones.

¡(Me) cago en tu puta madre!
¡(Me) cago en la puta que lo parió!
¡(Me) cago en el Dios que te menea!

Como hemos visto, la ofensa puede referirse a otras personas, pero no siempre: a veces la ofensa o el daño se dirige a uno mismo: ¡me cago en mi estampa!, ¡me cago en mi madre!, ¡me cago en mi padre!, ¡me cago en Dios!, ¡me cago en san Dios!, ¡me cago en la Virgen!, ¡me cago en la hostia!, ¡me cago en el copón! y ¡me cago en mis muertos! El mal deseo revierte sobre el que habla: ofender a Dios (o a la Virgen) es enemistarse con él y atraer efectos negativos; lo mismo puede decirse de la ofensa a los padres o a los antepasados, a los que se debe respeto y cariño.
¡Me cago en Dios! suele obtener como respuesta:

No te cagues tan alto que todo lo que sube tiene que bajar.

Muchas veces escuchamos:

¡Me cago en tu madre!
¡(Me cago en) la madre que te parió!

Y quien pronuncia estas palabras es la madre que, harta o enfadada, se dirige a su propio hijo. En cambio, Me cago en tu puta madre es más difícil escucharlo en boca de la propia madre, es una expresión verdaderamente ofensiva que se dirige a otra persona.

Pero cuidado, entre gitanos decir: ¡me cago en to(d)os tus muertos! no es sólo una ofensa muy grave, también es una provocación que desencadena una pelea.

Cuando se tropieza con algo, o algo se rompe, se puede descargar el enfado sobre esa cosa. El verbo cagar sigue siendo útil. Es habitual omitir el pronombre me.

¡(Me) cago en la piedra! (vul.) (=Al tropezar en una piedra.)
¡(Me) cago en la mesa! (vul.) (=Al pasar hemos tropezado en el canto de la mesa.)

También con el mismo verbo existen varias fórmulas fijas de carácter eufemístico.

¡Me cago en los ratones colora(d)os!
¡Me cago en tus muelas!

Este uso de cagar está muy extendido y da pie a fórmulas personales, a veces francamente vulgares:

Me cago en las tetas de la Virgen para que el niño mame mierda.

En zonas rurales pueden escucharse estas fórmulas también eufemísticas:

¡Cago en la! (=Por: Me cago en la Virgen o me cago en la hostia; suele pronunciarse cagoenlá.)
¡Cago (e)n diez! (=Por: Me cago en Dios.)

A veces, el eufemismo está en el propio verbo.

¡Me cachis!
¡Me cachis en la mar salada!

Y otra muy sonora y curiosa es:

¡Me cago en San Pedro Pinatar, que está en Murcia!

Efectivamente, San Pedro del Pinatar es un municipio de la provincia de Murcia, y la fórmula fija incluye la explicación geográfica, de esta forma hay tiempo para descargar el enfado.

 

 

Votos Apostillados

Cuando una persona está enfadada o disgustada, suele imponer su voluntad mediante órdenes enfatizadas con: joder, cojones, coño, mierda, hostia, hostia puta, caray, carajo, carayo, todas ellas expresiones vulgares. También pueden utilizarse sus eufemismos: jolín, jolines, hosti.
¡Ven aquí, joder!
¡Dame eso, cojones!
¡Cállate, coño!
¡No me cabrees, hostia!
¡No me empujes, caray!

Las lamentaciones también pueden enfatizarse se este modo:

Siempre llego tarde, ¡joder!
Ahora se ha roto el coche, ¡mierda!
¿Quién se ha llevado el paquete?, ¡hostia!

En las preguntas, siguiendo a un pronombre o adverbio interrogativo, se colocan muletillas con un fin enfático concreto. Por televisión, en películas y series dobladas podemos escuchar: diablos, diantre (euf.), demonios…

¿Qué diablos pasa?
¿Por qué diantre me has despertado?
¿Dónde demonios has puesto las llaves?

En las películas españolas y por la calle, en cambio, se utilizan estas otras:

¿Qué coño pasa? (vul.)
¿Por qué cojones me has despertado? (vul.)
¿Dónde leches has puesto las llaves? (vul.)
¿Quién carajo ha dicho eso? (vul.)
¿Cuándo narices vas a volver? (euf.)
¿De qué puñetas me hablas? (pop.)

Tanto en las malas traducciones como en las formas propias españolas es necesario que quien habla esté enfadado, molesto o harto.

 

Las fórmulas largas permiten descargar la tensión con mayor eficacia. Una manera de conseguir una expresión larga es encadenar algunas expresiones cortas:

¡Hostia puta, joder! (vul.)
¡Me cago en la hostia puta de los cojones, joder! (vul.)
Votos Otras formas de disgusto

Cuando nos referimos a objetos o a personas que nos han causado algún daño, podemos utilizar estas estructuras:

Nombre + de los cojones (vul.)
Jodi(d)o + nombre (vul.)
Puto + nombre (vul.)
Nombre + del copón (euf.)
Nombre + de las narices (euf.)
Nombre + de marras (pop.)
Nombre + dichoso (pop.)
Puñetero + nombre (pop.)

Ya he tropezado dos veces con la mesa de los cojones. (vul.)
Dile al niño de las narices que se calle. (pop.) (=Un niño no para de llorar.)
Jodida tele, ¿dónde veo yo ahora el partido? (vul.) (=Se ha roto el televisor justo cuando iba a empezar el Barcelona-Real Madrid.)
¡Puto dinero! Si necesitabas dinero habérmelo pedido. (vul.)
No tengo un puto duro. (vul.)
Puñetero niño, ¿por qué no obedece nunca? (pop.)

En las películas dobladas es más habitual escuchar el adjetivo condenado.

Ya he tropezado dos veces con la condenada mesa.
VotosLa indignación 

Un sentimiento próximo al disgusto es la indignación, que muchas veces se expresa con formas vulgares:
¡Tiene cojones (la cosa)! (vul.)
¡Manda cojones! (vul.)
¡Manda huevos! (vul.)
¿Qué hostia? (vul.)
¡Tócate los cojones! (vul.)
¡Tócate los huevos! (vul.)
¡Tócate las narices! (euf.)
¡No te digo! (pop.)
¡Nos ha jodi(d)o! (pop.)
¡Anda que no! (pop.)
¡Tiene tarea (la cosa)! (pop.)
¡Tiene tela (la cosa)! (pop.)
¡Vaya tela! (pop.)

¿Qué hostia? Eso no es trabajo mío, que lo haga él.
¡Le pega a un niño de tres años, manda cojones!
¡A mí no me han dicho nada, tiene tela la cosa!

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2 comentarios
  1. valla mierda de insultos , no valen nada para dejar mal a una persona ay que umillar sicologicamente y para defenderte ay que recordarle su ruina de vida vereis que funciona

  2. QUE LOS INSULTOS ME AGRADRAN XD

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