Efectividad y Etica en la publicidad subliminal

Última modificación el Martes, 24 enero 2012 11:17 Autor: Jordi Lunes, 12 octubre 2009 11:08

Su efectividad
La efectividad de los mensajes subliminales viene siendo cuestionada desde hace cuarenta años. Algunos expertos aseguran que los estímulos ocultos dentro de la publicidad y la música tienen muy poco efecto sobre el individuo. Otros, por el contrario, sostienen que esa práctica alcanza un orden inmoral, es atrevida y peligrosa para la sociedad.

En los estudios realizados sobre este tema encontramos datos estadísticos y porcentajes que demuestran la efectividad de la publicidad subliminal. Pero de otro lado, otras investigaciones experimentales no encuentran que esa efectividad sea tan alta.

Algunos expertos aseguran que los estímulos subliminales llegan directamente al fondo de la conciencia, a la subconciencia. Por ello opinan que la publicidad subliminal llega a motivar al individuo a un nivel subconsciente y que este tipo de motivación es infalible. Sin embargo, esto no se ha demostrado científicamente hasta la fecha.

Lo que sí parece ilógico, es pensar que los encargados del mercadeo estén pagando grandes cantidades de dinero por una forma de publicidad que no funciona. De este hecho podemos concluir que los mensajes subliminales no determinan el comportamiento del comprador…, pero lo pueden influenciar.

Captar el mensaje subliminal exige que el receptor se dé cuenta de un segundo significado de tipo connotativo, lo que implica un interés previo por parte del receptor. Ocurre que normalmente el interés del receptor es bastante breve y posiblemente no le dé tiempo de centrar su atención en busca de un segundo significado. Una persona normal no identificaría estos significados la primera vez a menos que esté preparado para encontrarlos e interpretarlos.

A la hora de valorar si el mensaje subliminal es o no es efectivo, conviene analizar el fenómeno desde dos puntos fundamentales:

1. El relativo a las limitaciones de la percepción: si es difícil que el receptor ponga atención en el mensaje aparente, el que se muestra directamente; disfrazar un posible mensaje encubierto es una tarea aún más difícil.

2. El relativo a la capacidad del propio mensaje subliminal para transmitir su contenido al inconsciente y que éste sea interpretado en el sentido correcto.

Según algunas pruebas realizadas, parece que los estímulos subliminales sonoros tienen mayor influencia que otros. Las insinuaciones subliminales más usuales tienen connotaciones sexuales. Los adolescentes, por su misma predisposición a la reafirmación de su identidad sexual, son quienes más rápidamente encuentran estos segundos significados.

Opinión contraria a la efectividad de la p. Sub.(por Ricardo Alfredo Martínez Ceruzzi )
En el proyecto de Ley de Publicidad que reposa en la Asamblea Nacional encontramos bajo el Título de La Publicidad Ilegal, a la denominada "publicidad subliminal" definida como "aquella que mediante técnicas de producción de estímulos de intensidades fronterizas con los umbrales de los sentidos o análogas, pueda actuar sobre el receptor, individual o colectivo, sin ser conscientemente percibida". Nos llama la atención cómo nuestro "legislador del siglo XXI" ha podido incluir en el mencionado proyecto una figura que hace más de una década ha sido una ficción superada y rechazada por la industria publicitaria. En los países con mayor desarrollo en el negocio publicitario, el encuadramiento de una publicidad dentro de la ilicitud, busca apoyo en tres puntos esenciales del mercado publicitario y de consumo: la veracidad, el derecho a la información y las prácticas de competencia empresarial, mas no lo hace, por los efectos que pudiera causar el mensaje publicitario en los términos que plantea la definición antes transcrita. Muchos son los autores que han sostenido y demostrado que la "publicidad subliminal" es un mito, entre los cuales podemos citar a William F. Arens, quien en su libro Publicidad (McGraw Hill, 2000) señala que hasta ahora ninguna investigación ha demostrado que exista la inclusión, por ejemplo, de obscenidades en los cubos de hielo de un anuncio de licor, que de alguna manera haga que lo compremos. No obstante, el mito de la "publicidad subliminal" ha logrado vender miles de libros; peor aun: se propagó una generación de consumidores que aún creen en él. Este mito se basa en que los publicistas penetran nuestro cerebro y nos manipulan psicológicamente para que, contra nuestra voluntad, compremos cosas que no queremos o no necesitamos, por lo que los consumidores se hallan totalmente a merced de las fuerzas del publicista todopoderoso. Sergio A. Vistrain D., de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco publicó un trabajo en Hitos de Ciencias Económico Administrativas (1998), donde explica cómo la "publicidad subliminal" significa "decir realmente cosas, aunque realmente no parezca que las ha dicho". Explica Vistrain, que hacer publicidad es hacer que cierto público advierta algo (advertising viene del latín ad vertere, que significa "mover la mente hacia"), por lo tanto, la publicidad para realmente serlo, debe decir algo, advertir sobre algo. En otras palabras, debe comunicar. Para que la publicidad logre su cometido (Que el receptor reaccione al mensaje) es requisito indispensable que el receptor, primero lo "reciba" y para esto, debe tener "capacidad sensorial". La intensidad mínima de un estímulo, que un individuo es capaz de captar, se conoce con el nombre de "umbral", o "limen" y, por definición, se dice que, sólo hasta que un estimulo alcance el umbral, puede ser captado por alguien. Puesto que lo "subliminal" no es captado conscientemente por el receptor del mensaje, mal podría reaccionar ante él. De ser real tal "publicidad", la tan anunciada Comisión de la Verdad debería investigar de primero esta situación, ya que el Presidente de la República y los demás poderes públicos elegidos por el pueblo estarían en dichos cargos gracias a esas técnicas todopoderosas de los publicistas que contrataron para sus respectivas campañas electorales. La ilegalidad es todo aquello que es contrario a la ley y no se debe incluir dentro del Título de la Publicidad Ilegal algo que no existe. Sócrates decía: "La ley habrá de ser el descubrimiento de algo verdadero o que realmente es.

 

 

 

11. Etica

Existe mucha controversia en relación al uso de técnicas subliminales en el comercio o en la política. En el caso de cintas para auto-ayuda, que no son ilegales, la aceptación es mayor. Es necesario esclarecer que los mensajes subliminales influencian el pensamiento del individuo, aún cuando no siempre influencian su comportamiento, o acción. En el caso del mensaje "compre", la persona puede sentir el deseo de comprar la mercadería, sin embargo, otros factores pueden influir en la decisión final (falta de dinero, otras prioridades, etc.).

En casos de tratamientos o de auto-ayuda, el mensaje subliminal puede ser benéfico y más eficiente que simplemente oír una cinta conscientemente. Existe un gran mercado de casetes que prometen ayuda para dejar de fumar, adelgazar, aumentar la autoestima, desarrollar la memoria, jugar mejor a golf, mejorar las habilidades sexuales… En estas cintas se escucha música o sonidos relajantes (olas de mar), pero de forma subliminal contienen mensajes del tipo "no fumaré más" "no me gusta el tabaco" "fumar es perjudicial". Sin embargo, existen investigaciones en las que se han realizado análisis espectrográficos de algunas de estas cintas en las que se concluye que no contienen tipo alguno de mensaje subliminal y que, por tanto, en algunos casos, son una pura farsa

En el caso de su uso en tiendas o empresas, existen los que están a favor del uso moderado para combatir hurtos (en Estados Unidos existen muchas tiendas y almacenes que presentan mensajes subliminales escondidos en la música ambiental. Frases del tipo "No robes" o "Si robas, irás a la cárcel") o mantener a los funcionarios en un estado positivo y productivo.

Incluso se han utilizado mensajes subliminales con fines policiales. En 1978,un grupo de detectives de una ciudad americana intentó detener a un asesino insertando subliminales que describían al criminal en películas emitidas por televisión

La consideración final que puede hacerse se centra en dos puntos: como todo lo que existe, las técnicas de programación subliminales pueden ser usadas para el bien o para el mal, dependiendo de la intención de su usuario. Sabemos que los mensajes subliminales producen efecto, y eso ya está probado por innumerables estudios e investigaciones realizados al menos desde que fue publicado el caso de Coca Cola hacia fines de los años 50. Pero, se ha fantaseado mucho con el tema atribuyéndole poderes totalitarios que niegan la libertad de las personas.




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