Recursos físicos, financieros y ganancias en la empresa de hoy
Última modificación el Domingo, 18 julio 2010 02:50 Autor: Jordi Miércoles, 14 julio 2010 02:47
Recursos físicos, financieros y ganancias en la empresa de hoy.
Para cada de negocio varían los objetivos de recursos necesarios y la forma en que hay que medir la marcha hacia su logro. Además, los objetivos en este terreno no importan a todos los gerentes de la organización, sino solamente a los de la gerencia superior.
Aun así, los recursos físicos y financieros son demasiado importantes para no considerarlos. Todo negocio que manipule bienes físicos debe estar en condiciones de obtener recursos físicos, debe estar seguro de su suministro. Yo todo negocio necesita recursos financieros. En la actualidad, los objetivos de recursos físicos y provisión de capital se toman como decisiones ruidosas, antes que como políticas cuidadosamente preparadas.
¿Debe la empresa depender de un único proveedor de un material en particular? Puede haber una ventaja en el precio al comprar en gran cantidad, prioridades y una estrecha relación. ¿O debe la empresa buscar varios proveedores para el mismo recurso? Esto puede hacerla independiente y conducir a precios menores a causa de la competencia.
Cualquiera sea la decisión que se tome, los objetivos deben tender a proveer los suministros físicos necesarios para alcanzar las metas de situación en el mercado e innovación.
En cuanto a los equipos, tanto el subsuministro como el sobresuministro son peligrosos. No se puede improvisar, hay que planearlos.
Todo esto requiere un presupuesto de capital. ¿Cuánto capital se necesita y en qué forma, y de donde vendrá? En general, las gerencias no se preocupan del suministro de capital hasta que el zapato aprieta. Entonces es con frecuencia demasiado tarde para hacer un buen trabajo. Las decisiones sobre estas preguntas llevan a conclusiones relacionadas con puntos tan vitales como la fijación de precios, dividendos, depreciación y política impositiva. El no pensar en el suministro de capital y el no fijar objetivos de capital demora el desarrollo de la empresa y anula gran parte del trabajo realizado en comercialización, innovación y productividad.
Lucro
La ganancia cumple tres finalidades:
- mide la efectividad neta y la solidez de los esfuerzos de un negocio. Es en realidad la prueba final de las realizaciones del negocio.
- es la “prima de riesgos” que cubre los costos de mantenerse en el negocio.
- asegura el suministro del capital futuro para innovación y expansión (retención de ganancias o atracción de inversores)
Ninguna de estas tres funciones tiene nada que ver con la idea de maximizar las ganancias, como dice el economista. Los tres son conceptos “mínimos”. Un objetivo de lucro no mide la ganancia máxima que un negocio puede productor, sino el mínimo que debe producir.
La manera más simple de encontrar este mínimo es concentrarse en la última de las tres funciones. La ganancia necesaria es fácil de saber: es la proporción establecida en el mercado de capitales para el tipo de financiación deseado o la ganancia requerida para otorgar dividendos y producir el capital adicional requerido.
Como paso inicial, el lucro debe siempre incluir el factor tiempo. El lucro como tal no tiene sentido y tiende a desorientar a menos que sepamos durante cuantos años se puede esperar la ganancia. Por lo cual debemos siempre mencionar las ganancias totales que se esperan de la vida de la inversión a su valor efectivo actual, antes que como un dividendo anual. Este es el método utilizado por el mercado de capitales y sobrepasa una debilidad de la contabilidad, considerar que el año calendario tiene algún significado económico.
Segundo, siempre debemos considerar los dividendos como un promedio resultante de los años buenos y los malos juntos. Hay que saber cuanto necesitamos realmente para alcanzar el promedio deseado, teniendo en cuenta la posibilidad de que se presenten años malos.
En los negocios grandes, no solo hay que considerar la ganancia, sino también el riesgo implicado. De esta manera podremos desarrollar una política racional de inversión de capital, sin la cual no es posible tener un presupuesto real de capital. Una política racional de inversión de capital fija los límites para las decisiones gerenciales. Indica cuales de las formas alternativas de alcanzar las metas de comercialización, innovación y productividad deben preferirse. Sobre todo, fuerza a la gerencia a darse cuenta de que obligaciones asume al tomar decisiones.
Una política de inversión de capitales debe basarse en un cálculo razonable de la proporción entre el riesgo y la ganancia. Estos riesgos no son estadísticos (salvo la depreciación, que se considera costo), sino que solo se pueden reducir a pronósticos de probabilidades.
El verdadero problema con respecto al lucro no es, sin embargo, lo que deberíamos medir, sino que medida usar. No son adecuados ni un porcentaje sobre las ventas ni la relación con el capital invertido. En realidad no existe todavía un método adecuado. Lo más prudente es aceptar el más simple, darse cuenta de sus desventajas y tratar de enfrentarlas. Se recomienda medir el lucro proyectando la ganancia neta (antes de impuestos) contra la inversión original al costo original (antes de la depreciación y ajustada por inflación/delación).
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