Coches clasicos Isotta Fraschini

Última modificación el Sábado, 8 mayo 2010 10:07 Autor: mAKIna Jueves, 15 abril 2010 10:06

Isotta Fraschini
La Societá Milanese d’Automobili Isotta Fraschini comenzó su actividad en 1900, con un sólido capital y el prestigio aportado por sus fundadores, el abogado Cesare Isotta y los hermanos Vicenzo, Antonio y Oreste Fraschini. Como en el caso de tantas otras marcas, sus primeros vehículos los movían motores de otros fabricantes, concretamente monocilindros y bicilindros de la firma francesa Aster. Pero desde 1903, con la contratación de destacados proyectistas como Stefanini y Giustino Cattaneo, Isotta pasó a diseñar y construir íntegramente los vehículos en sus propios talleres; y ya con mecánica de cuatro cilindros.
Sus creaciones pronto se ganaron la más alta apreciación, no solo entre la producción italiana sino también europea. Su esmerada calidad de acabado y avanzada técnica eran un primor. A este último aspecto, baste indicar que ya en 1905 pusieron a punto un motor de 100 CV, con árbol de levas en cabeza, y en 1907, otro de ocho cilindros en V. En 1910 inició la fabricación de propulsores para aviones y dirigibles, pero también en ese mismo año experimentó y patentó una primicia automovilística mundial: el primer sistema de frenos sobre las ruedas delanteras, invento de Cattaneo.
Como no podía ser menos, abordó el mundo de la competición con notables éxitos, desde la Coppa Florio hasta Indianápolis, y fabricó excepcionales autos de carreras de diversas categorías. Se cuenta que uno de los más pequeños, construido para competir por el Grand Prix des Voiturettes en 1908, inspiro al genial Ettore Bugatti para diseñar su famoso T-13.
En 1919, al término de la Gran Guerra, Isotta se apuntó otro hito histórico al presentar el primer automóvil europeo con motor de ocho cilindros en línea. Un espléndido coche de lujo que iba en contra de las tendencias dominantes en aquel tiempo, más proclive a coches populares. Pero además quedaría como el único modelo de la marca con esa mecánica, porque, en realidad, ésta se había volcado en la fabricación de motores de aviación, que se mostraba más productiva.

Pese a su altísimo precio, los Isotta Fraschini tipo 8 no se habían planteado para obtener una rentabilidad, pues el escaso número fabricado y la esmerada atención posventa que la compañía garantizaba anulaban toda posibilidad de beneficios. En realidad, estos supercoches habían surgido como una operación de imagen, con el propósito de mantener el prestigio de la marca.
Al original Isotta Fraschini tipo 8, con 5.902 cc y 80 HP, le sucedió en 1925 una versión mejorada: el 8ª con 7.370 cc y 120 HP. De ésta, a su vez, surgió en 1926 otra variante con carácter deportivo, el 8ASS, que merced a un ligero aumento de compresión y a una doble carburación rendía 150 HP. En total, 400 coches del tipo 8 y 950 del 8ª se construyeron cuando en 1930 vio la luz el último de esos grandes modelos, el tipo 8B, que continuó produciéndose hasta 1932. Notablemente perfeccionado respecto a los anteriores, el 8B obtenía hasta 160 HP de su enorme motor, en el que bloque, cilindros y bielas se habían realizado en acero-níquel




Si te ha parecido interesante únete a nuestra comunidad de FACEBOOK y compartelo con tus amigos.





Articulos relacionados:


No olvides compartir Coches clasicos Isotta Fraschini en tus redes sociales :-)
     

Enviar comentario