Hispano Suiza. Marca de automoviles Hispano Suiza

Última modificación el Sábado, 7 junio 2008 07:16 Autor: mAKIna Sábado, 7 junio 2008 07:16

Hispano Suiza es la marca de automóviles española de mayor prestigio. Aún hoy en día, un Hispano Suiza es una pieza de colección reconocida a nivel mundial. El nacimiento de la marca está en el mismo origen del automóvil en España.
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Después de que La Cuadra cerrara sus puertas uno de sus acreedores, José Castro, se asoció con un banquero de la localidad catalana de Vic, el Sr. Gironés, y fundó la sociedad J. Castro en Comandita. Fábrica Hispano Suiza de Automóviles. El término Hispano Suiza era debido a que Marc Birkigt formaba también parte de esta sociedad y como era de nacionalidad suiza se incluía esta denominación en deferencia a él.

Castro se quedó con las instalaciones y el personal de La Cuadra, y en 1903 sacan un nuevo automóvil con motor bicilíndrico y 10 CV de potencia, que utilizaba una caja de cambios de cuatro velocidades, algo inaudito en aquel entonces.
Con Castro se repitió la historia de La Cuadra, vendieron muy pocas unidades y también tuvieron que cerrar. Como de los errores también se aprende, una vez analizado el fracaso de La Cuadra y Castro, se llegó a la conclusión de que la escasez de recursos financieros había sido la causa de la quiebra de las dos empresas.
Un grupo de empresarios catalanes, encabezados por Salvador Andreu, Damian Mateu, Francisco Seix, Tomas Recolons y Martín Trias, y nombrando como director técnico y miembro del consejo a Marc Birkigt constituyen el 14 de julio de 1904, la sociedad denominada Hispano Suiza. Fábrica de Automóviles sociedad Anónima ante el notario Carlos Soldevilla.
El capital social desembolsado es de 250.000 pesetas, y los talleres se ubican en la calle Floridablanca de Barcelona. Las primeras unidades Hispano-Suiza no fueron otra cosa que vehículos Castro cambiados de marca, ya que era necesario aprovechar todo el material heredado de la anterior etapa, y a la vez se desarrollan los últimos proyectos de Birkigt sobre sus ideas de coche acorazado que en el futuro serán el denominador común de la marca. Este concepto de coche acorazado protege el motor cerrando el chasis por debajo para evitar que penetre el agua y el polvo, y a la vez da mayor rigidez al conjunto. En 1904 se formalizan 14 contratos, uno de ellos a Francisco Abadal, un entusiasta de estos coches que llegó a ser distribuidor oficial de la Sociedad Hispano Suiza y que contribuyó con sus hazañas deportivas al lanzamiento de la marca. Incluso fue el artífice de que el Rey de España D. Alfonso XIII, que era muy aficionado al automovilismo, se interesara y adquiriera un Hispano Suiza, cuando adelantó a la comitiva real que estaba haciendo la subida al Castillo de Sagunto en Valencia.
Los Hispano Suiza de esta época realizaron hazañas dignas de mención como el viaje de Abadal Barcelona-París, o los 5.600 kilómetros que recorrió el propio Birkigt en un viaje a Suiza.
Los resultados económicos de la compañía estaban siendo muy buenos, y en lugar de repartir beneficios fueron destinados a dotar a la compañía de los recursos necesarios para evitar los problemas que habían tenido anteriormente. A finales de 1906 ya se empezaron a distribuir dividendos y las instalaciones de la calle Floridablanca se empezaban a quedar pequeñas ante el número de pedidos que al que tenían que hacer frente. Empezaron a ver terrenos y eligieron una antigua fábrica de harinas en la periferia de Barcelona.
En 1907 se presentó el modelo T60, un seis cilindros con 80 CV que alcanzaba la increíble velocidad de 120 Km/h.
Al año siguiente las ventas continuaban creciendo, se decidió acudir al salón de París, y se vendieron 83 chasis para automóvil y 9 para autobús y camión. Los directivos de la marca vieron que el ferrocarril no llegaba a muchos pueblos y que existía la posibilidad de hacer rentable líneas por autobús. El problema estaba en que no había mucha gente dispuesta a invertir para comprar uno. La solución fue hacerse copropietaria de la línea cobrando una parte del pasaje hasta que se hubiera acabado de liquidar el importe del autobús.
Durante los años 1907, y 1908, la actividad de la Hispano-Suiza fue en aumento, y su prestigio fue incrementándose. Es en esta época cuando Birkigt decide la construcción de un modelo deportivo, el que luego sería el famoso modelo T45, que popularmente se conoció como Alfonso XIII, para reforzar su prestigio mediante la competición. Y 1909 es un año clave para Hispano-Suiza, ya que a principios del mismo se tiene preparado el primer prototipo capacitado para lanzarse a las carreras, y será un italiano llamado Zuccarelli, probador y mecánico de pruebas de Birkigt, el encargado de hacerle pisar la meta en primer lugar y por primera vez. En el mes de junio de 1909 Zuccarelli gana en la carrera Mitin de Boulogne luchando contra rivales como Panhard, Mors o Mercedes, que eran los favoritos. Más tarde, en septiembre de ese mismo año, Hispano-Suiza venció en una de las carreras más importantes de la temporada, la subida al Mont Ventoux, a la que acudieron las mejores marcas del mundo.
El desarrollo de la Hispano Suiza llegó hasta tal punto que se plantearon crear una sucursal en Francia. Fue allí donde Birkigt desarrollo los planos del Tipo España, que utilizaba eje de levas en culata y válvulas inclinadas, formando un Angulo de 35 grados.
En 1914 estalla la I Guerra Mundial, y la Hispano Suiza centra su principal actividad en desarrollar motores para la aviación. En este periodo se venderán motores y patentes a los países europeos implicados en el conflicto a Japón y Estados Unidos.
Después de la Gran Guerra empezaron a surgir problemas, resurgía una fuerte competencia de los fabricantes extranjeros, que habían relanzado su producción con nuevos bríos después del conflicto mundial.

Por si fuera poco, el catálogo de coches de La Hispano-Suiza de Barcelona tan sólo podía ofrecer dos modelos a cuatro cilindros, los 16 y 30 HP, y ya con casi siete años en el mercado. Aún siendo buenos automóviles, empezaban a quedar obsoletos ante las nuevas máquinas de la competencia, fruto del gran avance tecnológico experimentado a nivel general durante la guerra.
No es que La Hispano se hubiera dormido en los laureles, pues había lanzado en 1920 un revolucionario modelo de seis cilindros: el gran H6. Pero, por razones comerciales, su fabricación había quedado encomendada exclusivamente a la factoría sucursal de París, mientras se esperaba desarrollar otros nuevos tipos de coches para construir en España.
Los consejeros de la marca, sintieron la urgente necesidad de promocionar las ventas y se reunieron para organizar la buena marcha de la empresa, y se estudió la participación de La Hispano-Suiza en todos los certámenes, ya fueran de exhibición, ya deportivos como carreras y concursos. En verdad, los medios de publicidad eran entonces muy limitados, y una victoria deportiva podía constituir la mejor propaganda para una marca de automóviles.
Así fue como Damian Mateu, con el acuerdo de los demás consejeros, ordenó al departamento técnico de La Sagrera que preparara un chasis de 16 HP para competir en la categoría de tres litros. Incluso se habló de intentar nuevos récords en la cuesta de las Perdices y en Guadarrama.
Pero la preparación del 16 HP de carreras consistió simplemente en acortar su chasis, pues en ausencia de Birkigt, que estaba al frente de la fábrica de París, los técnicos prefirieron no aventurarse en arriesgados trucajes de motor. No obstante, con los 60 CV al freno que proporcionaba el propulsor de serie y una ligera carrocería biplaza de aluminio pulido, aquel automóvil debutó valientemente en la subida a la Rabassada.
Lo que nadie esperaba fue la atracción que su ágil y agresiva imagen despertó entre los aficionados. De inmediato, empezaron a llegar a la casa solicitudes de personas interesadas en adquirir coches similares al que habían visto correr en la Rabassada. Algunos directivos de La Hispano creyeron conveniente plantear este asunto en otra reunión, convocada el 8 de abril en la que se decidió abordar la fabricación de algunas series de esa versión deportiva. Ya el 27 de mayo de 1922, comunicaron su disponibilidad y características a todos los representantes de la marca. El precio se había fijado en 25.000 pesetas.

En el periodo que va desde el final de la I Guerra Mundial hasta la Guerra Civil española, la Hispano Suiza siguió construyendo vehículos y motores para los aviones Fokker de las Líneas Aéreas Postales Españolas. Cuando estalló la guerra en 1936 con el anarquismo reinante en Barcelona la fábrica apenas funcionaba. Una vez concluida la guerra, un decreto de 10 de febrero de 1940 planificaba la automoción en España, y el Estado, a través del INI empieza a asumir estas funciones, que se concretan con la creación de ENASA (Empresa Nacional de Autocamiones S.A.).
Estos camiones que se empezaron a vender bajo la denominación Hispano Suiza dieron origen a la nueva marca Pegaso.




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2 Comentarios

  1. Jorge   |  Martes, 01 julio 2008 a 9:33 pm

    Muy buen articulo sobre la marca de automoviles hispano suiza

  2. Javier   |  Jueves, 07 octubre 2010 a 4:06 pm

    He leído con mucho interés este artículo sobre Hispano Suiza, que siempre me ha interesado mucho. No sé si algún lector sabe algo sobre los automóviles David, pues yo tengo una foto de mi padre con un David y me gustaría tener datos sobre el mismo

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