Los mejores refranes. Refranero



Los mejores refranes
A año tuerto, el huerto.
A asno lerdo, arriero loco.
A ave de paso, cañazo.
A ayer” lo conocí, pero a “mañana” nunca vi.
A balazos de plata y bombas de oro, rindió la plaza el moro.
A barba muerta, obligación cubierta.
A barba muerta, poca vergüenza.
A barba, ni tapia ni zarza.
A barco nuevo, capitán viejo.
A barco viejo, bordingas nuevas.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
A bien obrar bien pagar .
A bodas ni a niño bautizado, no vayas sin ser llamado
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
A borrico desconocido, no le toques la oreja
A braga rota, compañón sano.
A buen adquiridor, buen expendedor.
A buen amigo buen abrigo.
A buen año y malo y malo, no dejes la harina en el salvado.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
A buen barón, poco le presta el aguijón.
A buen bocado, buen grito.
A buen capellán, mejor sacristán.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
A buen culo, buen pedo.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
A buen hambre no hay pan duro, ni falta salsa a ninguno.
A buen hambre no hay pan duro, ni se moja en vino puro.
A buen hambre, no hace falta condimento.
A buen hambre, no hay mal pan.
A buen hambre, no hay pan duro.
A buen salvo está el que repica.
A buen santo te encomiendas.
A buen servicio, mal galardón.
A buen sueño no hay mala cama.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
A buena gana de bailar, poco son es menester.
A buena mujer, poco freno basta.
A buena y sin engaño, para mí quiero el provecho y para ti el daño.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
A buenas horas, mangas verdes.
A buey viejo no le cates majada, que él se la cata.
A buey viejo no se le saca paso.
A buey viejo pasto tierno.
A buey viejo, cencerro nuevo.
A buey viejo, no le cates abrigo.
A burlas, burlas agudas.
A burra nueva, cincha amarilla.
A burra vieja, albarda nueva.
A burro muerto, la cebada al rabo.
A burro negro no le busques pelo blanco.
A burro viejo, poco verde.
A caballero nuevo, caballo viejo.
A caballo ajeno, espuelas propias.
A caballo comedor, cabestro corto
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
A caballo grande, grandes espuelas.
A caballo muerto, la cebada al rabo.
A caballo que se empaca, darle estaca.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
A caballo regalado no se le mira el colmillo.
A caballo regalado, no le mires el diente.
A cabo de cien años, todos seremos salvos o calvos.
A cada cabeza, su seso.
A cada cerdo, le llega su San Martín.
A cada cien años los reyes son villanos, y al cabo de ciento diez, los villanos son reyes.
A cada cual dé Dios el frío, como ande vestido.
A cada cual lo suyo, y a Dios lo de todos.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
A cada día su pesar y su esperanza.
A cada necio agrada su porrada.
A cada pajarillo, le gusta su nidillo.
A cada parte hay tres leguas de mal camino.
A cada pez le llega su vez.
A cada puerco le llega su sábado.
A cada puerco le llega su San Martín.
A cada puerta, su dueña.
A cada Santo, le llega su hora.
A cada uno le huele bien el pedo de su culo.
A calza corta, agujeta larga.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
A camino largo, paso corto.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
A candil muerto, todo es prieto.
A capa vieja no dan oreja.
A capar se aprende cortando cojones.
A caracoles picantes, vino abundante.
A carne de lobo diente de perro.
A carnero castrado no le tientes el rabo.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
A cartas, cartas, y a palabras, palabras.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
A casa de tu hermano no irás cada verano.
A casa de tu hermano no vayas de ordinario; y menos, si es casado.
A casa de tu tía entrada por salida.
A casa de tu tía, mas no cada día.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, iras sin ser llamado.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
A casa nueva, puerta vieja.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
A casa vieja puertas nuevas.
A causa perdida, mucha palabrería.
A cautela, cautela y media.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
A cena de vino, desayuno de agua.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
A chico caudal, mala ganancia.
A chico pajarillo, chico nidillo.
A chico pié, gran zapato.
A chico santo, gran vigilia.
A chillidos de puerco, oídos de matancero.
A comida de olido, pago de sonido.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
A confite de monja pan de azúcar.
A consejo de ruin, campana de madera.
A consejo malo, campana de palo.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
A Cristo prendieron en el huerto porque allí se estuvo quieto.
A cualquier cosa llaman rosa.
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
A cualquier trapo con tirilla, le llaman camisa.
A cualquiera se le muere un tío.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
A cuenta de los gitanos, hurtan muchos castellanos.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
A dádivas, no hay acero que resista.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla
A dineros dados, brazos quebrados.
A dineros pagados brazos cruzados.
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
A Dios rogando y con el mazo dando.
A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
A Dios, llamaron tú. A Dios, lo mejor del mundo; pues es Señor sin segundo.
A donde el corazón se inclina, el pie camina
A donde irá el buey que no are, sino al matadero?
A donde las dan, allí las toman.
A donde no está el dueño, no está su duelo.
A dos palabras tres porradas.
A ellas, padre, vos a las berzas y yo a la carne.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que os quiero!
A enemigo que huye, puente de plata.
A enfermo de encontrón, medicina de trompón.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
A envestida de hombre fiero;… pies para que os quiero
A escote, no hay nada caro.
A escote, no hay pegote.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
A este son, comen los del ron, ron.
A falta de caballos, troten los asnos.
A falta de corazón, buenas las piernas son.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
A falta de hombres buenos, a mi padre hicieron alcalde.
A falta de manos, buenos son pies.
A falta de pan, buenas son tortas.
A falta de polla, pan y cebolla.
A falta de reja, culo de oveja.
A falta de vaca, buenos son pollos con tocino.
A fiar lo asesinó el mal pagar.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
A fuego y a boda, va la aldea toda.
A fuerza de ayunos llegan las pascuas.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
A fuerza de villano, hierro en mano.
A galgo viejo, echádle liebre, no conejo.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
A gato viejo, rata tierna.
A gato viejo, ratón tierno.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
A golpe dado no hay quite.
A golpe de mar, pecho sereno.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
A gran arroyo, pasar postrero.
A gran cabeza, gran talento, si es que lo tiene dentro.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
A gran pecado, gran misericordia.
A gran prisa, gran vagar.
A gran salto, gran quebranto.
A gran seca, gran mojada.
A gran subida, gran caída.
A grandes males, grandes remedios.
A grave culpa, suave comprensión.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
A hierro caliente, batir de repente.
A hija casada, los yernos a la puerta.
A hijo malo, pan y palo.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
A hombre jugador y a caballo correlón…,¡Ay qué poco les dura el honor!.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
A hora mala, no ladran canes.
A hoy, lo veo; en mañana, poco creo.
A idos de mi casa” y “qué queréis con mi mujer” no hay que responder.
A invierno lluvioso, verano abundoso.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
A jugar y perder, pagar y callar.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
A la ballena todo le cabe y nada la llena.
A la bestia cargada, el sobornal la mata.
A la boda del herrero, cada cual con su dinero.
A la borrica arrodillada, doblarle la carga.
A la bota, darla el beso después del queso.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
A la cabeza, el comer endereza.
A la cama no te irás, sin saber una cosa más.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
A la de amarillo, no es menester pedillo.
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
A la fortuna, por los cuernos.
A la fuerza ahorcan.
A la fuerza no es cariño.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
A la fuerza, no hay razón que la venza.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
A la garganta del perro, échale un hueso si le quieres amansar presto.
A la gorra, ni quien le corra.
A la guerra, con la guerra.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
A la hija casada sálennos yernos.
A la hija mala, dineros y casarla.
A la hija muda, su madre la entiende.
A la hija, tápala la rendija.
A la hora de la quema, se verá el humo.
A la iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
A la larga, el galgo a liebre mata
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde
A la luna, el lobo al asno espulga.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
A la luz de la vela no hay mujer fea.
A la madrastra, el nombre le basta.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
A la mal casada, miradla a la cara.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
A la mañana el blanco y el tinto al sereno.
A la mañana puro y a la tarde sin agua.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
A la mejor cocinera, se le ahuma la olla.
A la mejor cocinera, se le va un tomate entero.
A la mesa me senté, y aunque no comí, escoté.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
A la moza que mal lava, siete veces la hierve el agua.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
A la muerte, no hay cosa fuerte.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
A la mujer bailar y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento
A la mujer bigotuda, de lejos se le saluda.
A la mujer brava, la soga larga.
A la mujer búscala delgada y limpia que gorda y guarra ella se volverá.
A la mujer casada y casta, el marido le basta.
A la mujer casada, no le des de la barba.
A la mujer casera, el marido se la muera.
A la mujer casta, Dios le basta.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
A la mujer honrada, su propia estima le basta.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
A la mujer mala, poco aprovecha guardarla.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
A la mujer y a la burra, todos los días zurra.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
A la mujer y a la mula, por el pico les va la hermosura.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
A la ocasión la pintan calva.
A la par es negar y tarde dar.
A la pereza persigue la pobreza.
A la prima se le arrima y a la hermana con mas ganas.
A la primera azadonada, ¿queréis sacar agua?.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
A la que bien baila, poco son le basta.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
A la que quiere ser mala, poco aprovecha guardarla.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
A la que te criaste, te quedaste.
A la que tenga más de treinta no la pretendas.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
A la res vieja, alíviale la reja.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
A la sombra de los buenos, viven los malos.
A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.
A la sombra del favor, crecen vicios.
A la sombra del que camina se para el que está gateando.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
A la tercera, va la vencida.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
A la vejez se apoca el dormir, y se aumenta el gruñir.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
A la vejez, cuernos de pez.
A la vejez, viruelas.
A la vulpeja dormida, no le cae nada en la boca.
A la zorra, candilazo.
A largos días, largos trabajos.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
A las burlas, así ve a ellas que no te salgan veras.
A las diez, en la cama estés, mejor antes que después.
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
A las romerías y a las bodas van las locas todas.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
A lo hecho, pecho.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
A lo que no puedas, no te atrevas.
A lo que no puede ser, paciencia.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
A lo que se quiere bien, se castiga.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
A los enemigos, bárreles el camino.
A los que Dios ayunta, el diablo no los separa.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta
A los treinta doncellez, muy rara vez.
A maestro de espada, aprendiz de pistola.
A mal Cristo, mucha sangre.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
A mal tiempo, buena cara.
A mamar, todos nacen sabiendo.
A manos frías, corazón ardiente.
A más beber, menos comer.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
A misa temprano, nunca va el amo.
A misa, no se va con prisa.
A mucha hambre, no hay pan duro.
A mucho amor, mucho perdón.
A mujer bonita o rica, todo el mundo la critica.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
A nadie le huelen sus propios pedos, ni le parecen sus chiquillos feos.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
A ojo de buen cubero.
A otro perro con ese hueso.
A oscuras nadie ve y dormido quien siente (Gracias a Juan Carlos Alfaro)
A padre guardador, hijo gastador.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
A palabras necias, oídos sordos.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
A pan duro, diente agudo.
A perro flaco, todo se le vuelven pulgas.
A perro que no conozcas, nunca le espantes las moscas.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
A perro viejo, todo son pulgas.
A persona lisonjera, no le des oreja.
A pesar de ser tan pollo, tengo más plumas que un gallo.
A picada de mosca, pieza de sabana.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene
A poco pan, tomar primero.
A puerta cerrada, el diablo se vuelve.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
A quien come muchos manjares no faltarán enfermedades.
A quien con mierda trasiega, algún olor se le pega.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
A quien dices el secreto das tu libertad.
A quien Dios ama, Dios le llama.
A quien Dios no le da hijos, el diablo le da sobrinos.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
A quien Dios se lo de, San Pedro se lo bendiga.
A quien enferma para morir, ningún remedio puede servir.
A quien feo ama, hermoso le parece.
A quien has de acallar, has de halagar.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
A quién le dan pan, que llore.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
A quien lucha y suda. la suerte le ayuda.
A quien madruga, Dios le ayuda.
A quien mal canta, bien le suena.
A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
A quien nada vale, no le envidia nadie.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
A quien pasa a la otra vida, se le olvida.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
A quien teme preguntar, le avergüenza a aprender.
A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos
A quien tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
A ratón con buen olfato, nunca lo sorprende el gato.
A refajo verde, ribete encarnado.
A rey muerto, rey puesto.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
A ruín, ruín y medio.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.
A su tiempo maduran las brevas.
A su tiempo maduran las uvas.
A tal amo tal criado
A tal casa, tal aldaba.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
A todos los tontos se les aparece la Virgen
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
A un bagazo, poco caso.
A un traidor, dos alevosos.
A unos, Dios da ovejas y a otros orejas.
A veces el remedio es peor que la enfermedad.
A veces es más fatal, la medicina que el mal.
A veces se llora de alegría.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Abad, judío y madona, jamás perdona.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Abejas sin comida, colmenas perdida
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero toca a vísperas.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
Abre el ojo; que asan carne!.
Abre la boca que te va la sopa.
Abre las ventanas al cierzo y al oriente y ciérralas al mediodía y poniente.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Abrígate en febrero con dos capas y un sombrero.
Abrígate por febrero con dos capas y un sombrero
Abrígate por febrero con dos capas y un sombrero.
Abril frío, poco pan y poco vino.
Abril llovedero, llena el granero.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin
Abril y Mayo, la llave de todo el año.
Abril, aguas mil y todas caven en un barril.
Abril, deja las viñas dormir
Abriles y condes, los mas traidores.
Abrir al hombre, y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Abrojos, abren ojos.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Aceite de oliva, todo el mal quita.
Aceite para las espinacas y vino del de la tinaja.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Aceitunas amargas, con el vino se pasan.
Aceitunas, una o dos; y si tomas muchas, válgate Dios.
Acelgas a medio día y a la noche acelgas, mala comida y mala cena.
Acelgas al mediodía y a la noche acelgas, mal me andarán las piernas
Acertar a la primera, no se ve todos los días.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes
Acoge lo provechoso, y no admitas lo dañoso.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio
Acuérdate nuera , de que también serás suegra.
Acuéstate como la gallina y levántate como el marrano y vivirás siempre sano.
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina!.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
Administrador que administra y enfermo que se enjuaga, algo traga.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
Adónde ira el buey que no are?. adónde vas, mal?
Adonde se cree que hay chorizos, no hay clavos donde colgarlos.
Adonde se piensa que hay tocinos, no hay estacas.
Adonde te quieren mucho no vayas a menudo.
Adonde va el violín, va la bolsa.
Adonde va la gente, va Vicente.
Adonde vas Vicente?, a donde va la gente.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Afortunado en el juego, desgraciado en amores.
Agosto y septiembre, no duran siempre
Agosto, frío en el rostro.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
Agua al higo y a la pera vino.
Agua al higo, que ha llovido.
Agua al mediodía, agua para todo el día.
Agua blanda en piedra dura, tanto da que hace cavadura.
Agua buena, sin olor, color, ni sabor, y que la vea el sol.
Agua coge con harnero, quien se cree de ligero.
Agua corriente no mata la gente; agua sin correr , puede suceder.
Agua corriente, sana a la gente.
Agua corriente, sana a la gente.
Agua de agosto, azafrán, miel y mosto.
Agua de agosto, azafrán, miel y mosto.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Agua de enero, cada gota vale un dinero.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
Agua de enero, todo el año tiene tempero.
Agua de febrero, mata al onzonero.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Agua de mayo, no cala el sayo.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Agua de primavera, si no es torrencial, llena la panera.
Agua de sierra, y sombra de piedra
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
Agua del cielo no quita riego.
Agua del cielo, no quita riego.
Agua en ayunas, o mucha o ninguna.
Agua en cesto, se acaba presto.
Agua en marzo, hierbazo.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
Agua fina, saca espina.
Agua fría y pan caliente, mata a la gente.
Agua fría y pan caliente, nunca hicieron buen vientre.
Agua pasada, no mueve molino.
Agua que haya de beber, no la enturbiaré.
Agua que no has de beber, déjala correr.
Agua sobre agua, ni cura ni lava.
Agua vertida, no toda cogida.
Agua y nieve excesiva, no dejan criatura viva.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Agua y viento al mediodía, agua todo el día.
Agua, agua, que se quema la fragua.
Agua, barro y basura, crían buena verdura.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
Agua, ni quiebra hueso ni descalabra.
Agua, viento y cuchilladas, desde la cama.
Aguas tempranas, buena otoñada.
Aguja fina, saca espina.
Ahora es cuando chile verde, le has de dar sabor al caldo.
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
Aire de Levante, agua delante.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Ajo en el cordero es pecado, tanto en el guisado como en el asado
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
Ajo, cebolla, y limón, y déjate de inyección.
Ajo, sal, y pimiento, y lo demás es cuento.
Al agradecido, mas de lo pedido.
Al alba de la duquesa, que le daba el sol a media pierna.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Al albañil no le pongas la mesa hasta que le veas venir.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: Si yo quisiera.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ¡ya!
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Al amigo y al caballo, no apretarlo.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Al amigo, con su vicio. Se le debe querer y atender.
Al amo comerle y no verle.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Al asno muerto, la cebada al rabo.
Al asno, el palo, y a la mujer, el regalo.
Al ave de paso, cañazo.
Al bien buscarlo, al mal espantarlo.
Al buen callar, llaman Santo.
Al buen comer, llaman Sancho.
Al buen día, mételo en casa.
Al buen entendedor, con pocas palabras basta.
Al buen pagador, no le duelen prendas.
Al buen sordo, pedo gordo.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
Al bueno darás, y del malo te apartarás
Al bueno por amor y al malo por temor.
Al burro muerto, la cebada al rabo.
Al burro viejo, poco verde
Al burro y al amo, no hay que cansarlos
Al cabo de cien años, todos seremos calvos.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
Al calvo pelón como al niño cagón.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Al catarro, con el jarro.
Al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
Al comer y al evacuar, prisa no te has de dar.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Al dolor de cabeza, el comer lo endereza.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.
Al enfermo que es de vida, el agua es medicina.
Al erizo, Dios le hizo.
Al espantado, la sombra le basta.
Al espantado, la sombra le espanta.
Al estudiante, el tabaco no le falte.
Al final, la cabra tira para el monte.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Al gorrino y al melón , calor
Al hablar, como al guisar, su granito de sal
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Al hijo de tu vecino límpiale el moco y métele en casa.
Al hombre aguado, mirarlo de medio lado
Al hombre airado dale de lado
Al hombre de más saber, la mujer lo echa a perder.
Al hombre harto, las cerezas le amargan
Al hombre mayor, dale honor.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Al hombre pobre, la cama se lo come.
Al hombre pobre, no le salen ladrones.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
Al hombre se mide, de cejas arriba.
Al invierno, no se lo come el lobo.
Al loco y al fraile, aire.
Al loco y al toro, dale corro.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Al mal paso, darle prisa.
Al mal segador, la paja le estorba.
Al mal tiempo, buena cara.
Al marido, amarle como amigo, y tenerle como enemigo.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
Al mejor caballo, se le van las patas.
Al mejor cazador, se le va la liebre.
Al melón maduro, todos le huelen el culo.
Al muerto la mortaja, y al vivo la hogaza. (Gracias a Yogui)
Al niño y al mulo, en el culo.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Al pan se arrima el perro.
Al pan, pan, y al vino, vino.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner
Al peligro, con tiento; y al remedio, con tiempo.
Al perro muerto, échale del huerto.
Al perro y al niño donde le den cariño.



GD Star Rating
loading...
Los mejores refranes. Refranero, 10.0 out of 10 based on 1 rating





Compartelo con tus amigos!!!

Están buscando...

Artículos relacionados:

3 comentarios
  1. Muy buena recopilacion.
    Gracias y enhorabuena

  2.  Agua que no has de beber, mejor déjala correr.
     Agua y mujer a nada deben oler.
     Amor de lejos, amor de pendejos.
     A buen sueño, no hay mala cama.
     A caballo regalado no se le mira los dientes.
     A camino largo, paso corto.
     A Dios rogando y con el mazo dando.
     A gato viejo, ratón tierno.
     A juventud ociosa, vejez trabajosa.
     A la sombra de los buenos, viven los malos.
     A mal tiempo, buena cara.
     A quién madruga… Dios le ayuda.
     A veces el remedio es peor que la enfermedad.
     Acabándose el dinero, se termina la amistad.
     Al buen entendedor, pocas palabras bastan.
     A lo hecho, pecho.
     Al vago y al pobre, todo les cuesta doble.
     Al que come y canta, juicio le falta.
     Amigo en la adversidad, amigos de verdad.
     Amigos y libros: pocos y buenos.
     Amor con amor se paga.
     Amor con celos causa desvelos.
     Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
     Antes que acabes, no te alabes.
     Antes que te cases, mira lo que haces.
     Árbol que nace torcido, nunca se endereza.
     Aunque la mona se vista de seda, mona se queda.
     Bala que zumba no mata.
     Barriga llena, corazón contento.
     Bien muere quien bien vive.
     Cada loco con su tema.
     Cada perro con su hueso.
     Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
     Cada uno se rasca donde le pica.
     Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente.
     Come y bebe, que la vida es breve.
     Con amor y aguardiente, nada se siente.
     Con virtud y bondad se adquiere autoridad.
     Cría fama y hechate a la cama.
     De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
     De tal palo, tal astilla.
     Del árbol caído, todos hacen leña.
     Del dicho al hecho, hay mucho trecho.
     Del plato a la boca se cae la sopa.
     Despacio voy, porque de prisa estoy.
     Dime con quién andas y te diré quién eres.
     Dime cuanto traes y te diré cuanto vales.
     Dinero sin caridad es pobreza de verdad.
     Dios aprieta, pero no ahorca.
     Donde gobierna capitán, no manda marinero.
     Donde hay amor, hay dolor.
     El que se fue a la villa, perdió su silla.
     En casa de herrero, cuchillo de palo.
     El que no tiene más, con su mujer se acuesta.
     El consejo de la mujer es poco, pero el que no lo toma es un loco.
     El diablo sabe por diablo pero más sabe por viejo.
     El Perro viejo ladra sentado.
     El peor de los males es tratar con animales.
     El pez que busca anzuelo, busca su duelo.
     El que al cielo escupe, en la cara le cae.
     El que busca, encuentra.
     El que canta por la mañana, llora por la tarde.
     El que canta, sus males espanta.
     El que da y quita, con el diablo se desquita.
     El que de mañana se levanta, su trabajo adelanta.
     El que mal anda, mal acaba.
     El que mucho corre, pronto para.
     El que no cae, resbala.
     El que no oye consejos, no llega a viejo.
     El que no se arriesga, no cruza el río.
     El que parte y reparte, le toca la mejor parte.
     El que poco pide, poco merece.
     El que quita la ocasión, evita al ladrón.
     El que calla, otorga.
     El que sale a bailar pierde su lugar.
     El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
     En boca cerrada, no entra mosca.
     En boca de mentiroso, lo cierto se hace dudoso.
     En la tierra del ciego, el tuerto es rey.
     En la guerra y en el amor todo está permitido.
     En peleas de hermanos, no metas la mano.
     En tiempo de guerra cualquier hoyo es trinchera.
     Es mejor deber dinero y no favores.
     Favor publicado, favor deshonrado.
     Gallina vieja, hace un buen caldo.
     Gato llorón no pesca ratón.
     Hijo mimado, hijo malcriado.
     Hijo sin dolor, madre sin amor.
     Honra y dinero, no caminan por el mismo sendero.
     La condición hace al ladrón.
     La cruz en el pecho y el diablo en los hechos.
     La esperanza es lo último que se pierde.
     La mejor palabra es la que no se dice.
     La palabra es playa, el silencio es oro.
     La pereza es la madre de todos los vicios.
     La práctica hace al maestro.
     La ropa sucia se lava en casa.
     La suerte es loca y a cualquiera le toca.
     La última cuenta la paga el diablo.
     La mujer, el caballo y la pistola, no se prestan.
     La zorra nunca se mira la cola.
     Le di la mano y me mordió el dedo.
     Le di la mano y me agarro el codo.
     Lo que a la vista esta no necesita anteojos.
     Lo que bien se aprende, nunca se pierde.
     Lo que nada cuesta, volvámoslo fiesta.
     Lo que en los libros no está, la vida te lo enseñará.
     Loro viejo no aprende a hablar.
     Madre no hay más que una.
     Mal camino no conduce a buen sitio.
     Más envejecen las penas que las canas.
     Más se aprende en un día de soledad, que en cientos de sociedad.
     Más vale libertas con pobreza que prisión con riqueza.
     Más vale pájaro en mano que cientos volando.
     Más vale pan con amor que gallina con dolor.
     Más vale poco y bueno que mucho y malo.
     Más vale sano que pagarle al cirujano.
     Más vale ser cabeza de ratón que cola de león.
     Mejor solo que mal acompañado.
     Menos perros, menos pulga.
     Mujer, gallina y marrano, se comen con la mano.
     No hay mal que dure 100 años y cristiano que lo resista.
     No cortes el árbol que te da sombra.
     No todo lo que brilla es oro.
     No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
     No es el que llega primero, si no el que sabe llegar.
     No hay atajo sin trabajo.
     No hay curva peligrosa pasándola despacio.
     No hay enemigo pequeño
     No hay libro malo que enseñe algo bueno.
     No hay mal que por bien no venga.
     No hay más sordo que el que no quiere oír.
     No hay peor esfuerzo que el que no se hace.
     No hay que buscarle mangas al chaleco.
     No le busques la quinta pata al gato.
     No me hables de flores que soy jardinero.
     No por madrugar, amanece más temprano.
     Mo se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
     No se nace caballero, hay que saber serlo.
     No te quemes la boca por comer pronto la sopa.
     Oír, ver y callar, para en paz estar.
     Ojos que no ven, corazón que no siente.
     Paga lo que debes y sabrás lo que tienes.
     Pan duro, pero seguro.
     Para cuchillo que corta no hay carne dura.
     Para todo hay remedio, menos para la muerte.
     Perro que ladra, no muerde.
     Perro que no camina, no encuentra huesos.
     Poco a poco, se anda lejos.
     Por donde pasa la aguja, pasa el hilo.
     Por el árbol se conoce el fruto.
     Predicar en desierto, es como aconsejar a un muerto.
     Querer es poder.
     Quien con el lobo se junta, a aullar aprende.
     Quién no arriesga nada, no pierde ni gana.
     Quién no nada, no se ahoga.
     Quién con niño se acuesta, mojado se levanta.
     Rey muerto, rey puesto.
     Sabio es quién poco habla y mucho calla.
     Secretos en reunión es mala educación.
     Si a tu hijo no le das castigo, serás su peor enemigo.
     Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
     Si no es gato, es gata… y sino gatito.
     Si quieres al perro, acepta las pulgas.
     Soldado que huye, sirve para otra guerra.
     Una buena acción es la mejor oración.
     Víbora que chilla no pica.
     Zorra vieja, no cae en las trampas.

  3. GRACIAS MUY LINDOS TUS REFRANES!

Comentar


Ashley Madison - Have an affair. Married Dating, Affairs, Married Women, Extramarital Affair