Coches Cadillac

Última modificación el Jueves, 24 enero 2008 08:41 Autor: mAKIna Lunes, 7 enero 2008 08:36

Coches Cadillac

Desde Roosvelt, pasando por Eisenhower, Kennedy o Reagan, hasta George W. Bush, todos han viajado en uno. Miss daisy paseaba en una limusina de 1955 y Clint Eastwood hizo una de sus más famosas películas a bordo de un Serie 62 Convertible. Los Corleone gozaron de la elegancia de los modelos de los años 40 y 50.

Incluso ha producido vehículos para el ejército estadounidense. Cadillac es el sueño americano hecho automóvil.

Irónicamente fue bautizada con nombre francés. William Murphy, creador de la compañía en 1902, eligió al oficial francés Antoine de la Mothe Cadillac, fundador de la ciudad de Detroit en 1701, para que sirviera de premonición. Una marca que nacía con el pensamiento de ser exitosa debía ser conocida con el nombre del heroe más temerario. A pesar del origen oscuro de La Mothe Cadillac, su escudo de armas era auténtico, por eso es la única marca norteamericana que puede presumir de lucir un verdadero escudo de armas como logotipo en sus coches.

Cadillac comenzó su andadura por una disputa. Murphy, socio de Ford, mantenía serias diferencias de criterio con él, lo que obligó a este último a renunciar. Murphy quiso deshacerse de la empresa y le pidió a su proveedor de motores, Leland & Falconer Co., que se la tasara. Leland le aconsejó que no la vendiera. Murphy no sólo le escucho, sino que dos años después se asoció con Henry Leland para fundar Cadillac Automobile Conpany y le nombró presidente.

El Runabout Model A fue el primer turismo que Cadillac puso en la calle, un año después de la fundación de la marca. Estaba propulsado por un motor de un cilindro y 10 CV y tenía un precio de 750 dólares. Las unidades producidas para el salón de Nueva York se agotaron. Ese año fueron comercializados 2.200 Runabout. En 1908, ya eran 16.000.

Desde sus inicios, Cadillac no ha abandonado el camino de la innovación continua. La idea de los coches de concepto (concept cars) nació de ella.

En 1905, se fabricó el modelo Osceola para que Leland probara la viabilidad de una carrocería cerrada. Al año siguiente, ya se ofreció como opción en los automóviles e la firma, y en 1910, los Cadillac con carrocería cerrada (denominada Limousine) se producían en serie. El presidente de Cadillac usó el Osceola, cuyo nombre hacía honor al famoso jefe americano nativo de la tribu de los Seminola, como coche particular durante muchos años.

El prestigio y la solidez, que eran su tarjeta de presentación, llamaron la atención de General Motors. Crapo Durant, presidente de GM, logro incorporar Cadillac a su grupo de marcas, sumándose así, en 1908, a Buick y Oldsmobile. Los Leland, padre e hijo, reorganizaron General Motors, acuciada por las deudas, bajo el sistema que había empleado en Cadillac. Leland había trabajado en una empresa de maquinaria de precisión, donde llegó a manejar piezas de millonésima de pulgada. El sistema de inspección de Cadillac se ajustaba a la exactitud que había vivido su presidente. Se revisaban hasta los tornillos, tuercas, y arandelas.

Los banqueros, que no confiaban ya en Durant. Aceptaron el reto de Wilfred Leland de reorganizar General Motors y prestaron 17,5 millones de dólares de la época más. Devolvieron el préstamo en tan sólo cinco años.

En 1908 abandonó la producción de los autos de un solo cilindro, de los que desde 1903 había construido 16.0126 unidades, y se centró en el modelo Thirthy, de cuatro cilindros en línea, 3.707 cc y 30 CV. Disponible sólo en tres diferentes carrocerías: Roadster, Touring y Demi-Tonneau, y con un precio único de 1.400 dólares. Por esta cantidad, Cadillac entregaba en su propia fábrica de Detroit un auto provisto de faros de situación y claxon, al tiempo que mostraba al cliente una variada lista de accesorios, que incluía otros diferentes tipos de capotas, parabrisas, bocinas e instrumentación. Otra alternativa ofrecida por la fábrica era adquirir el chasis sin carrozar, lo que rebajaba el precio en solo 50 dólares e interesaba a los que deseasen montar sobre él una ligera carrocería deportiva.

En apenas dos décadas desde su nacimiento, el automóvil había pasado de ser un carricoche de artesanía a convertirse en un vehículo estandarizado, un proceso al que Cadillac contribuyó de forma decisiva con el minucioso ajuste de todos sus componentes. Tal es así que el importador británico, Frederick Bennet, se presentó ante los ingenieros del Royal Automobile Club para optar al Dewar Trophy, un premio instituido por Sir Thomas Dejar (el famoso propietario de una destilería de whisky) para galardonar a las marcas de automóviles que ideasen alardes técnicos de especial importancia.

Para ello escogieron al azar tres modelos Cadillac, los llevaron al circuito de brooklands y, tras medir sus prestaciones, los desmontaron. Luego procedieron a mezclar todas las piezas entre sí y añadir otras nuevas, antes de encargar a los mecánicos del importador que montasen los tres autos. Al acabar el montaje, los tres Cadillac participaron en las 500 Millas de Brooklands (820 kilómetros), que acabaron sin problemas.

Semejante resultado le proporcionó a Cadillac el envidiado Dewar Trophy, convirtiéndose en la primera empresa estadounidense en obtenerlo y, de paso, dándole una excelente oportunidad para promocionar sus automóviles en todo el mundo. De hecho, le sirvió para acuñar una frase publicitaria (Standard of the world) para el lanzamiento del Thirthy, en una época en que lo estándar era objeto de veneración.

“El primer auto sin manija de arranque” . La publicidad proclamaba lo que había dejado boquiabierto al mundo. Cadillac presento en 1912 el Modelo 30, con sistema de encendido Delco y el arranque y la instalación eléctrica. Por ello se convirtió en el primer fabricante que ganaba dos veces el trofeo Deward, concedido por el Real Automóvil Club de Gran Bretaña al avance automovilístico del año. A estos avances les seguirían otros no menos importantes.

En 1915, saltó del motor de cuatro cilindros al de ocho en V, que ya no dejó de utilizar. No fue una creación de la firma americana, pero Cadillac fue la primera que, gracias a su cuidado diseño y a la perfección de su ensamblado, alcanzó la confianza necesaria para ponerlo al servicio de los automóviles que fabricaba. La primera mecánica de 16 cilindros para transporte de pasajeros, el primer parabrisas curvado de la historia o el primer circuito cerrado para la refrigeración de los motores de la industria estadounidense también fueron obras de Cadillac.

Los Leland no tardaron en abandonar General Motors. Durante la Primera Guerra Mundial, los motores aeronáuticos habían experimentado un gran desarrollo técnico. Leland quería dedicar toda su actividad productiva al motor aeronaútico Liberty. En junio de 1917, el enfrentamiento con Durant se hizo insostenible. Nacía Lincoln Motor Co., la más enconada rival de Cadillac, de la mano de la familia Leland. Durant se dio cuenta de inmediato de su error, pero era demasiado tarde. Toda una era se había cerrado para Cadillac, pero el estilo que los Leland habían imaginado para su marca permanecería intacto. El público la consagró con el símbolo del lujo y el verdadero prestigio.

El sucesor de Durant Alfred P. Sloan, encontró la corporación sumida en un caos de marcas que apenas tenían relación entre sí. La rentabilidad la ofrecían Cadillac y Buick. Además, Ford tenía en sus manos el 60% del mercado estadounidense, mientras que GM sólo participaba del 12%.

Sloan se puso manos a la obra. Planificó el reordenamiento de las líneas de producción e ideó la introducción de nuevos productos donde fuese necesario para resultar competitivos. Como Cadillac estaba posicionada entre los vehículos de gama alta, se pensó en una submarca. El nombre se inspiró de nuevo en un explorador; René R. Cavelier, Sieur de La Salle, quien había reclamado la posesión de toda Louisiana para Francia en 1682.

Los sedán La Salle se vendían a 1.320 dólares, cuando el Cadillac más barato costaba 1.750 dólares. Los La Salle cubrían las necesidades de los que buscaban alta calidad unida a precios asequibles. Y esa fue, precisamente, la razón para acabar con ella. En 1939, La Salle había vendido 22.000 unidades; Cadillac, 13.000. La división de Cadillac se preocupó. El público se había dado cuenta de que la misma calidad que ofrecía Cadillac podía ser adquirida por un precio razonable, sin tener que gastarse un 35% más en un serie 62, por ejemplo. La Salle se ahogaba en su propio éxito y en 1940 moría definitivamente. Pero Harley Earl seguía en la nómina de la mítica firma. GM lo contrató como responsable de su departamento de Art & Color (diseño y color). En 1948, los modelos de Cadillac se vestían por primera vez con las aletas traseras diseñadas por él, inspiradas en el avión de combate Lockheed P-38 de la II Guerra Mundial.




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1 Comentario

  1. Mario Costa   |  Domingo, 17 febrero 2008 a 5:44 pm

    , mi nombre es Mario Costa y soy de Chile, Los quiero felicitar por la pagina, tiene bastante informacion, mas que un comentario, quisiera saber cual es el significado de la palabra “cadillac”.
    muchas gracias.

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