Coches Daimler

Coches Daimler

Daimler

En 1893, el coche sin caballos, que estaba ganando terreno en Francia y Alemania, aún no tenía consideración en las islas británicas. Era más bien el juguete de algunos adinerados, y su finalidad era divertirse con él en los parques que rodeaban a sus castillos.

No se atrevían a utilizar esta máquina en la carretera, ya que sobre el invento en cuestión pesa la estúpida ley de la bandera roja, promulgada sobretodo para beneficiar a las compañías ferroviarias.

El joven inglés Frederick Richard Simms tiene una cita en una fría mañana con Gottlieb Daimler, inspirado inventor alemán que entonces tenía 59 años. El joven y el maduro, ambos de carácter decidido, acuerdan crear una empresa en Inglaterra que utilice las patentes de motores y autos que tiene Daimler. Simms forma la Daimler Motor Syndicate Ltd, que compra las patentes e importa todo tipo de motores y automóviles y se atreve a llevar el primer coche desde Alemania en 1895.

Simms vende un año más tarde su compañía a Harry J. Lawson para formar la Daimler Motor Company, con Gottlieb Daimler y Lawson como directores y Simms de responsable técnico. El mismo año muestran los Daimler en una gran exposición de Londres, que también es visitada por el Príncipe de Gales, muy interesado por estos artefactos.

El interés monárquico no queda sin respuesta y el gobierno apoya por fin una petición de la revista The Autocar para derogar la ley de la dichosa banderita. La velocidad permitida se aumenta hasta 18 Km/h. La alegría es tal que Lawson organiza un viaje en automóvil desde Londres a Brighton que se sigue repitiendo cada año.

La Daimler inglesa construye desde 1897 sus propios automóviles. Las primeras unidades llevan bastidores muy similares a los Panhard & Levassor, otro cliente de Daimler, todavía con motores alemanes. A partir de esta época, cada año se alejan más los Daimler Ingleses con respecto a los modelos germanos. Para distinguir el uno del otro, los ingleses llaman a sus creaciones Coventry Daimler hasta que en Alemania se empieza a utilizar a partir de 1901 el nombre de Mercedes Para los modelos Daimler, con lo que don Gottlieb sólo verá reflejado su apellido como marca en los automóviles ingleses, alejados de sus propias creaciones.

Tras el cambio de siglo, la Daimler construía en Coventry sus propios motores, pero ofrecía también mecánicas importadas de Alemania. Por esta razón la gama era muy amplia, doce motores de dos y cuatro cilindros con volúmenes de entre 1,1 y 4,5 litros. Como en Alemania, los modelos británicos eran de calidad, más pensados para el confort y la duración que para las prestaciones importantes.

En los primeros años del nuevo siglo, el norteamericano Knight ofreció a Daimler su motor sin válvulas, muy interesante para la compañía inglesa. En 1909 apareció el primer modelo con este motor, un sistema que Daimler utilizó hasta 1932. A partir de 1910 y con marca Daimler salieron exclusivamente modelos de alta categoría, pues al adquirirla B.S.A. esta firma se encargaba de los modelos pequeños y Daimler de los grandes. Las carrocerías Daimler (realizadas en la propia empresa no variaban mucho y sólo se distinguían por su abultado radiador y la capota de tres piezas. La semejanza exterior entre ellos era tal que se podía poseer una flota de modelos Daimler casi idénticos fabricados entre 1919 y 1929, ventaja que aprovecharon principalmente las funerarias y las empresas de taxis. Como la Mercedes alemana, los Daimler se usaron mucho en estos dos trabajos debido a su vida muy larga sin complicaciones.

Tras la Gran Guerra, en que Daimler produjo tanques y aviones, los años veinte llegaron con automóviles cada vez más caros y suntuosos. Los americanos empezaron a introducir motores muy grandes y en Europa se siguió esa moda. Daimler presentó su primer motor de doce cilindros, el Double Six, un motor que nació de la unión de dos bloques de seis cilindros, con un volumen total de 7.136 cc. Nuevamente tuvo entre sus clientes a la Familia Real.

Cada uno de estos dos bloques de seis cilindros llevaba doble encendido por magneto y bobina, un carburador de cuatro cuerpos y una bomba de agua; además tenían culatas desmontables y pistones de aluminio. Los modelos pesaban entre 2.500 y 3.000 kg según versión y batalla, que podía a su vez variar entre los 3.950 mm y los 4.150 mm.

Normalmente iban equipados con una carrocería tipo limusina, pero distintos carroceros prepararon también modelos de dos puertas con el espacio preciso para dos personas y con un capó inmenso.

Daimler llegó a ofrecer por entonces hasta 74 modelos distintos. Por ejemplo, el 25 HP se podía pedir con siete bastidores distintos y cuatro batallas a elegir. Aparte de distintas carrocerías tipo landaulet y limusina para su uso con chófer, Daimler poseía versiones tipo berlina y tourer. El cliente también podía elegir entre modelos más o menos acristalados, según la intimidad que desease.

En 1930 nació un motor de 25 HP fabricado enteramente con aluminio, lo que dio lugar a un deportivo que bien podía superar los 115 Km/h. Dos años más tarde el motor Knight llegó al final de su desarrollo, pues la ventaja de su escasa sonoridad se podía conseguir con motores convencionales. Daimler preparó su sustituto, un motor de ocho cilindros en línea con válvulas en cabeza y distintas cilindradas, con lo que nació una nueva gama de modelos.

Ese mismo año Daimler introdujo la caja de cambios con embrague hidráulico y palanca en el volante, que utilizó hasta 1956. En 1931 el Grupo B.S.A.-Daimler compró Lanchester. Mientras que los B.S.A., algunos de ellos equipados de un pequeño motor sin válvulas, se dirigían al usuario medio, los Lanchester tuvieron que llenar el hueco existente entre éstos y los lujosos Daimler.

La realeza británica era un cliente fiel de la marca, a la que también se apuntaron todos los aristócratas de su entorno. Desde que el Príncipe de Gales compro en 1900 su primer Daimler, la Flota Real fue constantemente renovada. En los años veinte llegaron a pedir versiones bastante monstruosas, con motor de seis cilindros pero con un cubicaje de 9.400 cc y bastidores con batalla de 4.110 mm en los que montaron carrocerías tipo limusina o landaulet que medían hasta 5.670 mm de largo y 1.940 mm de ancho.

Además destacaban en un detalle: podían circular en cuarta a 5 Km/h en silencio total, algo que gustó mucho a sus nobles compradores. Estas compras se realizaron hasta después de la Segunda Guerra Mundial, cuando la realeza británica se pasó a los Rolls-Royce.

A partir de 1934 entraron en producción los nuevos modelos con motores de ocho cilindros en línea, utilizados para toda la gama, tanto los coches da la Casa Real como los de la empresa Daimler Hire Ltd de Londres, una de las mayores compañías de alquiler de limusinas, que disponía de 150 soberbios Daimler de alquiler si así se necesitaba.

Al mismo tiempo también se desarrollaron modelos más deportivos, como el Light Straight Eight, un modelo que alcanzaba los 145 Km/h y que tuvo éxito entre la clientela que conducía su propio automóvil, ya que todos los Daimler no eran enormes limusinas.

Durante la Segunda Guerra Mundial Construía otra vez tanques, en los que probó técnicas (un nuevo motor de seis cilindros, un embrague hidráulico, suspensión delantera independiente, etc) que incorporaron a los turismos de posguerra.

Aparte del motor de 4.095 cc y 112 CV se ofrecía un modelo más pequeño, el 2 fi Litre, y otro superior, el 5 fi Litre, de ocho cilindros en línea. Todos los motores llevaban válvulas en cabeza y un complicado sistema de engrase central del bastidor. En 1949 nació el Sport Special, un modelo deportivo sobre bastidor del 2 fi Litre y vestido por el carrocero Barker, que optó por una elegante carrocería bicolor, con anchas aletas y una capota muy envolvente. La potencia del motor subió hasta los 85 CV, lo que prometía prestaciones algo más deportivas.

En este periodo la competencia con Rolls-Royce fue muy dura, ya que cada vez más aristócratas elegían modelos de la competencia. Para no perder mucho terreno, Daimler continuaba presentando limusinas con motores de ocho cilindros e interiores de lo más refinado. Por ejemplo, el Empress II de 1953/54, con carrocería totalmente de aluminio y madera realizada por Hooper.

Dos años antes nació el Regency, de tres litros y 90 CV, un modelo al que se auguraba tanto éxito que la empresa tuvo que preparar nuevas instalaciones. Además se amplió la oferta con un descapotable de seis plazas, capota con cierre hidráulico y 100 CV.

Parecía que Daimler se había pasado a los motores pequeños, ya que el Empress llevaba un motor de sólo seis cilindros y 3.468 cc; pero la competencia con Rolls-Royce hizo necesario lanzar motores más voluminosos. En otoño de 1954 apareció una gama de automóviles grandes: el Regency Mark II, bien con motor de 3.468 cc o 4.617 cc y 108-129 CV respectivamente y el Regina Mark II, con 4.617 cc, 129 CV y una carrocería de siete plazas realizada por Hooper.

Los sucesores de estos modelos salían un año tarde: el One-O-Four reemplazó al Regency y el DK400 al Regina, ambos con motor de 4.617 cc y 169 CV. En mayo de 1953 Daimler presentó el Conquest, un modelo medio propulsado por un nuevo motor de seis cilindros, 2.433 cc y 75 CV. Esta gama se amplió en 1954 con el Conquest Century, de 101 CV y un atípico roadster con carrocería de aluminio y parabrisas panorámico.

Pero la mayor sorpresa fue el auténtico deportivo SP 250 diseñado por Turner y equipado con motor V8 de 2.500 cc, suficiente para alcanzar los 200 Km/h. Fue el primer modelo que llevaba el nuevo motor de ocho cilindros, que poco más tarde también fue utilizado en la limusina Majestic, un motor con carrera corta y cámaras hemisféricas. Para sorpresa del público, este deportivo llevaba una carrocería de poliéster, algo inimaginable en un Daimler.

A partir de 1956 Daimler ofrecía caja de cambios automática y en 1958 aparecieron los frenos de disco en serie. Cuando Jaguar compró Daimler en enero de 1960, el Jaguar MkII recibía el motor V8 de Daimler y se ofrecía como motor paralelo con la denominación “2,5 Litre V8 Saloonâ€. Este modelo sólo se diferenciaba del Jaguar en su parte exterior por su radiador y las letras D en los bujes de las ruedas. El interior también mantenía detalles de los lujosos Daimler.

En 1964 terminó la producción del deportivo SP250, del cual salieron de la cadena más de 2.600 unidades. En otoño de 1966 Daimler presentó el Sovereign, nuevamente basado en un Jaguar, el modelo 420, del cual también tomaba el motor.

Fue en 1968 cuando apareció de nuevo un modelo Daimler al auténtico estilo de la marca, la limousine, un modelo con carrocería de ocho plazas, con tres ventanillas laterales y la característica de llevar un maletero que parecía sobrepuesto, un estilo que más tarde fue copiado por algunos Cadillac. Sus dimensiones de 5,74 x 1,99 x 1,62 metros parecían algo exageradas.

Este Daimler no tuvo que ver con un Jaguar, por lo menos exteriormente, pero por debajo del capó llevaba la mecánica del Jaguar Xj6 y una caja de cambios automática. La carrocería fue realizada por Vanden Plas, carrocero que entró en el consorcio por parte de Austin.

En aquellos años se formaba uno de los grandes grupos de fabricantes de automóviles en Inglaterra. En 1960 jaguar tomó posesión del Grupo B.S.A.-Daimler-Lanchester; en 1966 la BMC (British Motors Corporation, que incluía las marcas Austin, MG, Morris, Princess, Vanden Plas y Wolseley) se unió con Jaguar para formar el British Motor Holding, del que surgió en 1968 la British Leyland (principalmente marcas de camiones más Triumph y Rover).

Por desgracia, todas estas uniones y reuniones no sirvieron para llegar en grupo a los años noventa. Jaguar y Daimler quedaron en manos de la multinacional Ford.

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