Rolls-Royce el mejor coche del mundo

Rolls-Royce

Maurice Olley era un técnico que trabajaba en la Rolls-Royce de Derby desde 1912, e incluso había llegado a colaborar con Sir Henry Royce en varios proyectos. Durante la Guerra de 1914 viajó a los Estados Unidos para organizar allí la fabricación de motores de aviación Rolls-Royce, a petición del gobierno norteamericano.


Al terminar la guerra, la economía de Gran Bretaña había quedado muy quebrantada, y se preveía difícil la venta de coches de lujo en un país empobrecido. Por ese motivo se pensó en potenciar las posibilidades de la Rolls en el gran mercado norteamericano. Maurice Olley y Claude Johnson consiguieron la aprobación de Sir Henry para instalar una fábrica en Springfield, e iniciar en ella la construcción del modelo Silver Ghost.

La fábrica Rolls-Royce norteamericana comenzó a funcionar en 1920. Olley tenía a su cargo la dirección técnica, Thomas Nadin era el superintendente general, George Bagnell director de personal y Harry Purdon director jefe. Además durante el primer año, 53 supervisores, enviados desde la factoría inglesa de Derby, colaboraron para organizar la fabricación bajo los métodos de calidad y precisión tradicionales en la firma Rolls-Royce.

Como objetivo, se había fijado la importante cifra de 350 coches anuales, pero en realidad nunca llegó a alcanzarse. Hasta 1926 fueron construidos en total 1.703 automóviles del modelo Silver Ghost.

Las máquinas de Rolls experimentaron la conocida teoría de Darwin sobre la evolución de las especies, pues tan sólo los primeros 25 chasis construidos en Springfield fueron exactamente iguales a los británicos. Pronto comenzaron los cambios para atemperarse a las condiciones de aquel país, sobre todo en dos vertientes: la primera buscaba una mayor facilidad de construcción, sustituyendo el equipo eléctrico, instrumentación, ruedas y demás accesorios de procedencia Inglesa por otros de origen norteamericano; la segunda obedecía a las exigencias de los compradores estadounidenses, que forzaron a introducir modificaciones muy considerables. Por ejemplo, la caja de cambios con palanca central y tres relaciones (en lugar de las cuatro que montaban los coches ingleses) obligó a los técnicos de Springfield a diseñar y realizar un tipo de caja totalmente nuevo.

En 1924 se trasladó la dirección al lado izquierdo. Pero esa operación, que resulta relativamente sencilla de realizar en la mayoría de automóviles, supuso un auténtico quebradero de cabeza para los técnicos de la Rolls, dada la complejidad de aquellas mecánicas, y motivó a su vez otros importantes cambios, como la eliminación de la magneto que fue reemplazada por un segundo delco.

Con tal experiencia, cuando se planteo la necesidad, en 1926, de fabricar el nuevo modelo Phantom en la fábrica de Springfield, sus responsables concibieron la original idea de construir desde un principio todo el coche al revés, es decir, de forma simétrica a su homologo inglés, para evitar un sinfín de modificaciones posteriores, muy complicadas y costosas.

De estos coches simétricos, únicos en los anales del automovilismo, se fabricaron 1.241 ejemplares hasta1931, cuando cesó definitivamente la actividad de aquella fábrica.

 

En 1925 Rolls-Royce inició la fabricación del primero de sus modelos Phantom, el Phantom I. Su motor era un seis cilindros muy semejante al del Ghost, del que sólo se diferenciaba en su cilindrada. Se construyó hasta el año 1929 en número de 2.212 unidades.

En el mismo año de la depresión americana nació el Phantom II también con motor de seis cilindros, pero con notables diferencias con respecto al I (distinto bloque, motor con cojinetes, nuevas cámaras de combustión y nuevos colectores). Era una maravilla de automóvil de funcionamiento flexible y silencioso, aunque a juicio de algunos su mecánica tenía algo de camión y otros lo comparaban con una alfombra de terciopelo por su facilidad para derrapar. Del Phantom II, que podía alcanzar los 130 km/h, se construyeron 1.767 unidades.

En el 39 apareció la tercera serie de Phantoms, cuya principal novedad respecto a las anteriores era su motor: un doce cilindros en V con inclinación de 60º, válvulas en culata, una cilindrada de 7.340 cc y 165 CV de potencia a 3.000 revoluciones. Otras particularidades destacables de l Phantom III eran su culata de aluminio, doble encendido, doble bomba eléctrica de alimentación, cambio de cuatro marchas sincronizadas y suspensión delantera con ruedas independientes de muelles helicoidales. Realmente, se trataba de un vehículo mucho más moderno que los Phantom I y II.

El cuarto de los Phantoms fue un vehículo con carácter verdaderamente especial y, desde luego, el más exclusivo de todos los Rolls-Royce nunca construidos. Sólo se fabricaron 18 unidades, y sólo se vendieron a reyes, príncipes o jefes de estado.

El primero fue originalmente diseñado a petición de la princesa Elizabeth y de su esposo, el duque de Edimburgo. En su creación se utilizó el chasis del modelo Silver Wraith alargado en 18 pulgadas, al que se dotó de un motor de ocho cilindros en línea de 5.675 cc, cuya denominación de fábrica era la de B-80. Se trataba de un motor excepcionalmente largo, pero que sin embargo encajó perfectamente en el diseño de un vehículo concebido con un carácter ceremonial y ampuloso. Las proporciones finales entre el voluminoso capó y el resto de la carrocería fueron perfectas.

El motor del Phantom IV era exactamente el mismo que el del Silver Wraith, al que se habían añadido dos cilindros más, pasando de 6 a 8, aunque con el mismo diámetro y carrera (3,5 y 4,5 pulgadas, respectivamente). Este ocho cilindros en línea equipó además a los Bentley MK VI y R y en un principio fue creado y desarrollado para dotar a un vehículo contra incendios, el famoso camión Dennis. Por lo que respecta a la propia marca Rolls, nunca fue montado en ningún otro modelo.

Se supone, según estimaciones de expertos, que este motor generaría alrededor de 160 CV (dato exacto que se desconoce debido a la tradición de la firma de no indicar la potencia de sus motores), con los que el Phantom IV alcanzaba las 100 millas por hora.

En un principio, y para los primeros modelos, se creó una caja de cambios manual, con cuatro marchas y palanca situada en el suelo, en el lado derecho. Las últimas unidades construidas ya estuvieron equipadas con caja de cambios automática.

De estos dieciocho extraordinarios vehículos, tres fueron encargados por el jefe de estado español.

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1 Comentario de “Rolls-Royce el mejor coche del mundo”

  1. me gustaria conocer afondo la mecanica del auto ver las piesas que lo hacen diferentes a los demas

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