Porqué creemos en la Astrología

Última modificación el Jueves, 10 mayo 2007 08:56 Autor: Astrologia y Horoscopos Martes, 8 mayo 2007 08:44

¿Porqué creemos en la Astrología?
Muy a menudo nos hacemos la pregunta: “¿Por qué hay unos que deben sufrir y otros han nacido bajo una estrella favorable?. ¿Por qué las estrellas dan buenas fortunas a unos y desgracias a otros, y si nosotros hemos nacido para “gozar”, ya seamos buenos o malos, cuál es el incentivo del esfuerzo individual? Si hay una ley en la naturalezala cual está establecida más allá de toda duda, es seguramente la ley de Causa y Efecto.

Cada causa debe producir un efecto adecuado y nada de lo que nosotros vemos como un efecto puede ser sin haber tenido una causa anterior. Además, si ésta es una ley universal debe aplicarse a las condiciones del nacimiento así como a la vida
subsiguiente.
Siguiendo estas ideas la cuestión que se plantea es ésta: si nuestro nacimiento bajo una estrella afortunada o de un efecto contrario es el resultado de alguna causa anterior, ¿cuál puede ser ésta y cuándo y cómo fue generada? Para esta pregunta puede haber solamente una contestación: la de que nosotros debemos haber producido estas causas en alguna existencia previa, las cuales ahora hacen que nuestro nacimiento ocurra bajo una estrella afortunada o adversa. De modo que por inducción la creencia en la Astrología requiere una creencia en la existencia previa, así como en vidas futuras, porque a la vez que nosotros estamos cosechando por nuestro horóscopo los efectos de nuestra vida pasada, así mismo por nuestros actos ponemos los cimientos para un nuevo horóscopo, los cuales, a su vez, se manifestarán en una nueva vida.

“Cuán estrechamente unida está la suerte al mérito,
es cosa que al tonto no se le ocurre;
Si éste tuviera la piedra filosofal, Yo aseguro,
que tal piedra no tendría al filósofo”

Así dice Mefistófeles sarcásticamente en “Fausto” y esto es verdad (Mensajes de las
estrellas, páginas 45-46)

Así podemos decir que entre más bajo en la escala de evolución está colocado un ser, más potente son los efectos de las influencias planetarias, entre más alto, más sabio y más individualizado esté un ser, él es más capaz de dirigir su propio curso y menos será afectado por las vibraciones estelares. Este es el porqué la Astrología nos ayuda a aplicarla en la vida diaria. Nos da un conocimiento de nuestras debilidades y las tendencia malignas de nuestra naturaleza, nos muestra nuestras fortalezas y los
mejores tiempos oportunos para desarrollar un agregado poder hacia el bien.
(Astrología Científica Simplificada, página 5).

Este es el porqué la hora exacta del nacimiento es tan importante; un niño ha nacido en el momento exacto que da su primer inhalación, en ese momento y no en el momento del parto es su hora de nacimiento. La razón para tomar esta hora de la inspiración, usualmente acompañada por un llorar, como la hora del nacimiento es que las condiciones químicas de la atmósfera cambian a cada momento como las vibraciones desde las estrellas cambian. Notamos tal cambio en la atmósfera de acuerdo a la posición del Sol en el cielo a distintas horas del día o la noche. El aire de la noche es distinto de la atmósfera del medio día. Estos no son cambios bruscos, pero son traídos por éste hacia nosotros, grados imperceptibles. Nosotros que somos más callosos para los cambios continuados, no los sentimos, pero la pequeña forma sensitiva de un niño recién nacido es eminentemente susceptible a esa rápida carga de sus pulmones, y a medida que el oxígeno contenido ahí surge a través del cuerpo, al mezclarse con la
sangre, cada átomo simple recibe un sello peculiar que es retenido a lo largo de su vida, y aunque los átomos cambian, de la misma manera que una cicatriz se perpetúa a sí misma en el cuerpo a pesar de los cambios de los átomos. Este primer sello es la base física de la idiosincrasia y características temperamentales que causan que cada uno de nosotros actúen de forma diferente bajo las mismas condiciones estelares. Es la base de las tendencias de nuestra naturaleza física y en armonía con nuestro escenario de logros como es requeridos por la Ley de Consecuencia, que nos da en cada vida las facultades desarrolladas durante todas nuestras existencias previas. De modo que no tenemos un destino seguro porque hayamos nacido en un cierto momento, sino que hemos traído al nacimiento en la hora cuando los rayos estelares nos darán la tendencia para trabajar el destino generado en pasadas vidas. Esta distinción es muy importante, ya que marca la diferencia entre el punto de vista del astrólogo materialista y la concepción religiosa de la Astrología (Astrología Científica Simplificada, página 23).

Las enseñanzas místicas concernientes a la formación de una sistema solar está de acuerdo con la teoría nebular que dice que los anillos fueron arrojados desde la masa central del Sol, formando en sucesión los distintos planetas, aquellos más lejanos del
Sol siendo formados primeros, mientras que Venus y Mercurio fueron formados al último, son los más cercanos al Sol. Detrás de todo acto está un pensamiento, y detrás de cada fenómeno visible hay una causa invisible. Así con la formación de los planetas en un sistema solar, hay una razón espiritual de su existencia, así también como una explicación material.

El fuego central lo podemos considerar la primera manifestación visible de la trinidad de Dios, el Señor de las Huestes, Quién contiene dentro de Su Ser un multitud de otros seres de variados estados de desarrollo. Sus necesidades diversas requieren distintos ambientes externo. De modo que suministrar tales condiciones apropiadas, varios planetas han sido lanzados desde la masa central, cada un siendo constituido distinto y cada uno teniendo una condición climática que varía de los otros. Estando todos ellos en el Reino de Dios, el sistema solar.

“En El vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser”, (ACTS 17:28) en el sentido más literal, para todo el sistema solar puede ser considerado como el cuerpo de Dios y los planetas como los órganos en ese cuerpo, envuelto por Su Vida, moviéndose en Su
Fortaleza de acuerdo a Su Voluntad.

Cada planeta visible es la encarnación de una gran inteligencia exaltada espiritual Quien es el ministro de Dios en ese departamento de Su Reino, esforzándose en cumplir Su Voluntad, lo último teniendo en cuenta el mayor bien, a pesar de la temporaria enfermedad.

Estos Espíritus Planetarios ejercen una influencia particular sobre los seres que evolucionan sobre el planeta que es Su encarnación, pero tiene también una influencia en los seres evolucionando sobre otros planetas de acuerdo al desarrollo logrado por tales seres. Mientras más bajo en la escala de la evolución un ser es colocado, más potente son los efectos de las influencias planetarias. Entre más alto, más sabio y más individualizado es un ser, mayor es su capacidad para manejar su propio curso y menor será influenciado por las vibraciones estelares. Esto es el porque la Astrología se aplica para ayudarnos en la vida diaria. Nos da un conocimiento de nuestras debilidades y tendencia al mal en nuestra naturaleza. Muestra nuestra fortaleza y los
tiempos más oportunos para desarrollar un mayor poder para el bien.

En todas las religiones escuchamos de los Siete Genios Planetarios: el Hindú lo llama los Siete Rishi, el Persa los Siete Ameshaspentas, el Mahometano los Siete Arcángeles y nuestra religión Cristiana lo llama los Siete Espíritus ante el Trono (REV 1:4)
(Astrología Científica Simplificada, páginas 4-5).

Así los siete planetas: Urano, Saturno, Júpiter, Marte, Tierra, Venus, Mercurio, son los cuerpos de los siete grandes Angeles Estelares quienes actúan de acuerdo a la Ley de Consecuencia, y son los Ministros de nuestro Señor el Dios-Sol, cada uno cuidando de una parte definida de la voluntad de Dios. Desde ellos como Espíritus todos hemos venido en siete RAYOS, y uno de ellos es nuestra “ESTRELLA PADRE”, y permanece así
través de toda nuestras vidas. Este hecho no evita que podríamos nacer en distintas
pocas bajo las otras estrellas, así para poder ganar una experiencia variada, y nuestro horóscopo mostrará cual estrella particular es nuestro “regidor” en este vida, pero nunca conoceremos nuestra Estrella-Padre hasta la última iniciación. De este
hecho viene también la bella doctrina de las “almas gemelas”… Así todos quienes han emanado de la misma Estrella-Padre son hermanos, hermanas o almas gemelas en todas sus vidas en la Tierra, y ninguno puede entrar en una escuela oculta a menos que sea parte de nuestros hermanos del mismo rayo o Estrella-Angel de la cual hemos emanado.

A esto era lo que Jesús el Cristo se refirió cuando dijo a sus discípulos: “Tu Padre y mi Padre”, donde podemos entender que Jesús y sus discípulos eran almas gemelas emanadas del mismo rayo.

Para los Fariseos el atribuye un origen distinto, llamándolos niños del diablo, Saturno o Satán. Pero no debe suponerse de que Saturno es maligno. Este tiene su misión benéfica para completas, como todos los otros ministros de Dios. Es la
influencia domadora que trae sufrimiento para desalentar la arrogancia, la ira, para sacar nuestras imperfecciones para que pueden ser purgadas del mal y volverse perfectas y virtuosas. Sus virtudes son grandes y grandiosas: castidad y justicia, un
rectitud que nunca se desviará, pero carece de compasión y amor; esto viene de la hermosa Venus. De ella también viene la música y el arte, que sirven para voltearnos al lado más alto de la Naturaleza. Júpiter es el faro que nos guía en el cielo y nos
inspira con pensamientos elevados de devoción hacia Dios y aspiraciones altruistas.
Marte es el energetizador que nos estimula en el trabajo en la viña de la vida. Si no fuese por esta influencia animada no habría vigor en un hombre. En sus aspectos malignos da pasión, guerra y lucha, pero esto es porque mal usamos la energía que él
imparte. En la misma forma Venus da pereza y Júpiter indolencia. Pero cuando permitimos que sus buenas influencias sea mal dirigidas en nuestra naturaleza inferior, Saturno viene y nos pone la prueba del sufrimiento y tribulación para
colocarnos de nuevo en el sendero del avance y la pureza.

Mercurio, el mensajero de los Dioses, es la fuente de la sabiduría donde la mente humana consigue su tono, el más pequeño de todos los planetas, pero el reino de la Estrella-Angel que tienen la más importante misión de todos con respecto a nuestra raza
humana. Sobre su posición y configuraciones en el horóscopo dependerá si la vida entrante será una de devoción al yo superior o si se inclinará hacia la naturaleza inferior, ya que la mente es el eslabón entre el yo superior y la naturaleza inferior.
Si ésta es orientada de modo que le importe más los placeres de los sentidos que el disfrute del alma, el sufrimiento será el resultado. Debe ser siempre recordado que ningún hombre es impulsado a hacer el mal, y entre más grande la tentación, más grande será la recompensa al sobre pasar las tendencias mostradas en el horóscopo. Recordemos siempre que aunque las estrellas impelen, no pueden y no compelen. En el análisis final somos los árbitros de nuestro destino, y a pesar de todas las influencias
malignas, está nuestro poder interno para regir nuestras estrellas por el ejercicio de la voluntad, la insignia de nuestra divinidad a la cual todo lo demás debe inclinarse.
Como Ella Wheeler Wilcox ha dicho en su maravilloso poema:

Un barco navega al oriente y otro navega al occidente,
Con el mismo viento que sopla,
maneje el conjunto del velero y no del viento,
Que determina la dirección a ir.

Así como los vientos del mar, así son los caminos del destino,
Mientras viajamos a lo largo de nuestra vida,
maneje el acto del alma que determina la meta
Y no la calma o la lucha




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2 Comentarios

  1. astroadictos.com   |  Domingo, 22 julio 2007 a 8:58 pm

    Porqué creemos en la Astrología…

    ¿Porqué creemos en la Astrología?
    Muy a menudo nos hacemos la pregunta: “¿Por qué hay unos que deben sufrir y otros han nacido bajo una estrella favorable?. ¿Por qué las estrellas dan buenas fortunas a unos y desgracias a otros, y si nosotros…

  2. julian andres cuesta   |  Lunes, 03 marzo 2008 a 4:01 pm

    pero sinasi bajo una estreya maligna se cual sera mi destino y deseo lichar contra ELLA como de vo aserlo por que de bo seguri el destino maligno quenoquiero seguir

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