Los sentidos
Última modificación el Sábado, 16 octubre 2010 12:21 Autor: Jordi Viernes, 16 abril 2010 12:15
Los sentidos son los órganos por medio de los cuales se nos permite la percepción del ambiente que nos rodea. Los órganos sensoriales están distribuidos en la superficie del cuerpo; cada uno de ellos necesita un estímulo apropiado, cuya acción comienza en ciertas células que comunican la excitación recibida al cerebro.
Tacto
La piel envuelve y protege los otros tejidos y órganos del cuerpo, a la vez que contiene los receptores sensitivos que proporcionan información relacionada con el medio ambiente, para que el organismo se adapte a éste; es el órgano táctil por excelencia.
Está constituída por dos capas: a) el epitelio superficial o epidermis, con anexos que de él derivan, glándulas sudoríparas y sebáceas, pelos y uñas; b) el tejido conectivo o dermis, por debajo del anterior que contiene, además de anexos epidérmicos, de los que la separa la membrana basal, vasos y nervios. Debajo de estas capas se halla el tejido adiposo subcutáneo, el cual desde el punto de vista funcional es una dependencia de la piel.
- La epidermis, la más superficial compuesta de dos capas: el cuerpo de Malpighi, es la más interna y su proliferación celular origina la otra, más externa, llamada capa córnea, de células queratinosas, que mueren y se desprenden de la piel.
- La parte interior de la piel es la dermis, constituída por el tejido conjuntivo fibroelástico que sostiene y nutre la epidermis y sus anexos. En la dermis hay vasos y nervios, y, en algunos sitios, músculo liso. Contiene numerosas terminaciones nerviosas sensoriales, constituidas por el extremo de largas dendritas de neuronas situadas en los ganglios espinales de los nervios raquídeos. Encerradas en envolturas, constituyen corpúsculos táctiles; los más importantes son los de Pacini, los de Meissner y los de Krause, más numerosos en las palmas de las manos y plantas de los pies, y en menor número en la espalda. Los de Krause son los receptores de las excitaciones térmicas, siendo los puntos del frío unos 300000, irregularmente repartidos en nuestro cuerpo, y los del calor, unos 35000.
Las partes más sensibles a las variaciones de temperatura son la nariz, las mejillas, el dorso de la mano y el pecho. Los puntos de dolor son muy numerosos, unos 4 millones, y muy densos: unos 200 por centímetro cuadrado de piel.
- El tejido celular subcutáneo es un tejido conectivo laxo que por su estructura permite el deslizamiento de la piel sobre los tejidos subyacentes. Contiene abundantes células adiposas, por lo que en los lugares donde alcanza un gran desarrollo se lo denomina tejido o panículo adiposo subcutáneo. El tejido celular subcutáneo falta en algunas regiones como los labios y párpados.
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