EL PASTOR ALEMÁN
Última modificación el Domingo, 20 mayo 2007 11:46 Autor: Alejandra Viernes, 20 abril 2007 11:43
EL PASTOR ALEMÁN
Una frase hecha dice que el perro de pastor alemán ‘no es el primer mejor perro en nada, pero es el segundo mejor en todo’. Aunque no es exacta, como todas las generalizaciones, se acerca bastante a lo real. De hecho, se pueden encontrar razas que superan al pastor alemán en alguna cualidad específica (algunas tienen mejor olfato, otras pueden ser más resistentes y otras pueden desenvolverse mejor en el agua), pero ninguna tiene tan gran nivel de versatilidad ni es capaz de hacer, de una forma tan excelente, todas las cosas que son capaces de hacer los pastores alemanes.
De hecho, es un trabajador nato, afectuoso con la familia, excelente guardián, paciente y protector con los niños. Valentía, abnegación y fidelidad son tres virtudes que caracterizan a este magnífico perro. No en vano, es una de las razas más populares del mundo.
Sus orígenes se remontan a finales del siglo XIX. Se inició entonces un programa de crianza en Alemania que dio como resultado el Pastor Alemán y se expuso por primera vez en Hannover en 1882. Fruto de cruces entre pastores de Turingia y Wurttenberg, fue creado para guarda y protección de los rebaños de carneros contra los lobos. Más tarde, tras la aparición de la Asociación de Amigos del Pastor Alemán en 1899, se inició una selección de ejemplares cuyos cruces mejoraron tanto el aspecto psíquico como físico del animal.
Hoy en día, esta raza no es sólo una de las más queridas y admiradas por los amantes de los perros, sino que sus cualidades también le han permitido trabajar en colaboración con ejércitos y policías. De hecho, los servicios prestados durante las dos guerras mundiales le granjearon un respeto y admiración universales.
Características
Se trata de un animal fuerte, ágil, muy musculado y lleno de vida. Debe ser y parecer bien equilibrado, más largo que alto, de cuerpo profundo y con un contorno de curvas suaves. Además, debe ser consistente y no delgado.
La altura de los machos oscila entre los 60 y los 65 centímetros y la de las hembras entre 55 y 60. En cuanto al peso, los machos deberán estar entre los 35 y los 40 kilos y las hembras entre 25 y 30.
La forma ligeramente alargada del Pastor Alemán corresponde perfectamente a su naturaleza de trotador muy resistente. Tiene una estructura enjuta, robusta y muy musculosa, con una expresión que debe denotar gran inteligencia, vivacidad y temperamento. Estas son las características más destacadas de la raza.
Más en detalle, su cabeza no debe aparentar nunca desproporción o un excesivo peso; debe tener el hocico muy potente, provisto de robusta mandíbula (necesaria para sujetar decidida y tenazmente), donde la dentadura, en forma de tijera, cierra perfectamente. Las orejas, triangulares y erectas, son de inserción alta y cuando el perro está atento, las mueve hacia adelante. Los ojos son ligeramente almendrados y de color oscuro. La unión del cuello con el cuerpo es de longitud mediana, enjuta, es decir, carente de papada. Cuando el perro se desplaza, pone la cabeza y el cuello casi horizontalmente.
Su tronco es alargado y posee un tórax bien desarrollado; adecuado para garantizar una buena oxigenación durante los esfuerzos prolongados; con una línea superior bien recta que concuerda con una grupa larga y ligeramente caída. Cola con denso pelo y de buena longitud, tanto como para llegar hasta el corvejón o superarlo. Los ángulos de las partes anterior y posterior, deben ser bien marcados con hombros oblicuos y muslos anchos y musculosos.
Esta constitución, con ángulos bastante cerrados, le permite al perro cubrir mucho espacio en sus desplazamientos. Es decir, tener un gran impulso de la parte posterior y un gran avance de la anterior. Con un trote muy alargado y rasante, debe tenerse la impresión de que el perro se desplaza sin esforzarse ni fatigarse. Por último, durante los desplazamientos, la línea superior no debe parecer nunca débil o, peor aún, caída; sino forma una unidad entre la cabeza, llevada hacia adelante y la cola, mantenida muy alta, en posición casi horizontal.
Cuidados
El Pastor Alemán debe ser accesible, tranquilo, mostrar confianza y mantener una actitud reposada pero, cuando lo exige la ocasión, debe estar alerta y ansioso. Es un animal muy valiente, alegre, obediente, equilibrado, leal y afectuoso con el dueño, además de ser un perro tolerante con los otros animales y fácilmente adiestrable.
En cuanto a su temperamento y comportamiento, el Pastor Alemán es equilibrado, con nervios firmes, seguro de sí mismo, totalmente desenvuelto y, excepto cuando está provocado, totalmente benigno; al mismo tiempo debe ser atento y fácil de entrenar. Debe poseer valor, instinto de combate y rudeza para poder ser apropiado como compañero, guardián, perro de protección, de servicio y de pastor.
Un buen trabajador.
Esta raza realiza actualmente su trabajo acompañando a los ciegos, en la búsqueda de personas extraviadas o accidentadas, como perro de salvamento en los aludes, como auxiliar de las fuerzas del orden, como perro antidroga, como portador de órdenes en el ejército y también como perro de guarda y de defensa personal.
Cuidados.
Hay que vigilar de forma regular su salud, sobre todo durante los primeros meses de vida, ya que son propensos a contraer enfermedades como el moquillo. Es una raza que necesita practicar ejercicio de modo continuo, por lo que las salidas al campo, playa o montaña son necesarias y deberá corretear a su antojo siempre que sea posible. Así, su fuerte musculatura se mantendrá en forma y reducirá la posibilidad de padecer atrofiamientos muy comunes en ejemplares inactivos, como puede ser la displasia de cadera. Esto también contribuye a preservar su equilibrio psíquico, ya que es una raza especialmente predispuesta a padecer trastornos temperamentales que en casos extremos degeneran en neurosis.
En cuanto a su alimentación, las exigencias de mantenimiento han sido calculadas en 1650/1700 kilocalorías diarias. La necesidasd en sales minerales se equilibra de este modo: calcio 4,6 gramos, potasio 3,8 gramos, vitaminas liposolubles: A 0,63 miligramos; D 5,23 miligramos al día. Durante su crecimiento, el perro necesita dosis superiores en dos veces y media a las arriba indicadas. Las perras que se encuentran en estado gestante necesitan una cantidad aún mayor hasta la séptima o novena semana de gestación.
Hay que tener cuidado con la sobrealimentación puesto que es una raza que posee un apetito voraz. Debe tener una dieta balanceada basada en alimento seco especial para perros, ya que puede padecer problemas gástricos que, mal tratados, degeneran en diarrea crónica.
El cepillado diario debe ser diario y resulta imprescindible para que el compañero, que vivirá entre 12 y 15 años, conserve su pelaje brillante y hermoso.
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